¿Por qué te encantará? —
- Déjate maravillar por los espectaculares paisajes naturales de Canadá, desde los fiordos de Saguenay hasta las cataratas del Niágara
- Vuela sobre las cataratas del Niágara en helicóptero, ¡una experiencia que no olvidarás!
- Alójate en excepcionales hoteles de 4* en cada etapa, desde un hotel boutique cerca del Viejo Quebec hasta un resort con vistas al fiordo de Charlevoix y un alojamiento en plena naturaleza en Mauricie
- Opta por la estancia de 14 noches para disfrutar de un crucero de avistamiento de ballenas de 3 horas en Tadoussac
Novedad Voyage Privé —
Seleccionado rigurosamente por nuestros expertos para tu completa satisfacción
Lo que me encanta de esta ruta es que te sumerge de verdad en la naturaleza canadiense. En el Parque Omega, un alce se detuvo a dos metros de mi coche, sin redes ni vallas. En Tadoussac, las ballenas salen a la superficie a solo unos metros del barco. En Mauricie, los castores construyen sus presas justo cuando te estás tomando un café en la terraza frente al lago. ¡Ese Canadá, salvaje y auténtico, quería que fuera el protagonista de cada etapa sin renunciar a la máxima comodidad!
Tu plan de viaje —
Desde Montréal hasta Toronto, pasando por las murallas de la ciudad de Québec, los fiordos del Saguenay y las cataratas del Niágara: esta ruta en coche recorre el Canadá en toda su diversidad, a tu ritmo y con total libertad.
Este viaje tiene algo especial: te lleva tanto a ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como a los mayores espectáculos de la naturaleza canadiense. Las ballenas que emergen a pocos metros del barco en Tadoussac, los animales salvajes que puedes observar desde tu coche en el Parque Omega, el sobrevuelo en helicóptero de las cataratas del Niágara: 3.000 toneladas de agua por segundo vistas desde el aire. Entre cada gran emoción, la carretera bordea el río San Lorenzo a través de paisajes que cambian en cada curva.
Dos actividades excepcionales incluidas para que el viaje sea aún más especial: una visita guiada a pie por el Viejo Montreal para empezar el viaje como un auténtico conocedor, y un vuelo en helicóptero sobre las cataratas del Niágara para cerrarlo por todo lo alto. En cada etapa, hoteles de 4 estrellas cuidadosamente seleccionados por su ubicación y su carácter —desde un hotel boutique a las puertas del Viejo Quebec hasta un resort de prestigio frente al fiordo de Charlevoix. Y para que no te pierdas nada por el camino, un cuaderno de viaje digital con recomendaciones y consejos de conocedores en cada etapa.
Tu itinerario de 12 noches:
Día 1: Llegada a Montreal
Día 2: Montreal
Días 3 y 4: Ciudad de Quebec
Días 5 y 6: Saguenay
Día 7: Trois-Rivières
Día 8: Montebello y las Laurentides
Día 9: Ottawa
Día 10: Kingston
Día 11: Toronto
Día 12: Cataratas del Niágara
Día 13: Salida de Toronto
Tu itinerario de 14 noches:
Días 1 a 4: igual que el programa de 12 noches
Días 5 y 6: Charlevoix
Días 7 y 8: Tadoussac y Saguenay
Día 9: Trois-Rivières
Día 10: Laurentides y Montebello
Días 11 a 15: igual que los días 9 a 13 del programa de 12 noches
Ten en cuenta que el orden de las actividades puede cambiar sin que ello afecte al interés del programa.
Tu viaje viene acompañado de un roadbook digital completo, disponible en PDF y a través de un práctico código QR. Incluye tu itinerario día a día y consejos personalizados.
Dependiendo de tus fechas de salida, es posible que algunos parques nacionales estén cerrados, así que compruébalo bien en la web de los parques de la SEPAQ y en parcs.Canada.ca
Tus hoteles pueden estar situados dentro o fuera de la ciudad. Ten en cuenta que puedes aparcar tu coche dentro o fuera de los hoteles (sujeto a disponibilidad). Pueden aplicarse cargos adicionales in situ.
Tu itinerario —
Días 1-2: Montreal
Aterrizaje en Montreal y recogida de tu coche de alquiler: aquí empieza el mayor viaje francófono de Norteamérica. Acomódate en tu hotel boutique de 4 estrellas en pleno corazón de la metrópoli, con una ubicación ideal para explorarlo todo a pie.
Durante tu estancia, una visita guiada por Montreal incluida te sumergirá en los secretos de la ciudad: desde las callejuelas empedradas del Viejo Montreal y su basílica de Notre-Dame hasta las animadas terrazas del Plateau Mont-Royal, pasando por los coloridos mercados de Jean-Talon y el dinamismo cultural del Mile End. Montreal es una ciudad de contrastes constantes: francesa de alma, norteamericana de ritmo y única en el mundo por su forma de mezclar ambas cosas.
Nota: El Viejo Montreal iluminado por la noche es todo un espectáculo en sí mismo; reserva una tarde para dar un paseo por la calle Saint-Paul y cenar en uno de los restaurantes que dan vida a este barrio histórico.
DÍAS 3 Y 4: CIUDAD DE QUEBEC (UNOS 260 KM)
La carretera bordea el río San Lorenzo hacia el este hasta Ciudad de Quebec —la única ciudad fortificada de América del Norte, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tu hotel boutique de 4 estrellas a las puertas del Viejo Quebec está a unos minutos a pie del Château Frontenac, de las callejuelas medievales del Petit-Champlain y de la Place Royale. Dos días para empaparte de una ciudad que no se parece a ninguna otra de este continente.
Paseo por la Terraza Dufferin con vistas panorámicas al río San Lorenzo, recorrido por las murallas y sus cañones, exploración de las Llanuras de Abraham —el campo de batalla donde se decidió el destino de Canadá en 1759—. A pocos minutos en excursión: las cataratas de Montmorency, más altas que las del Niágara; la isla de Orleans, con sus granjas tradicionales y sus sidras de hielo; y el yacimiento Huron-Wendat de Wendake, para sumergirte en la cultura de las Primeras Naciones.
Nota: En la carretera entre Montreal y la ciudad de Quebec, déjate tentar por un almuerzo en Chez Dany — una emblemática cabaña de azúcar donde el menú a base de sirope de arce, que se sirve a voluntad, es una experiencia típicamente quebequense que no te puedes perder.
DÍAS 5 Y 6: SAGUENAY (UNOS 200 KM)
Ponte rumbo al norte y al fiordo de Saguenay —uno de los fiordos más meridionales del mundo, con sus acantilados de 300 metros que se sumergen en aguas negras y profundas. La ruta panorámica desde la ciudad de Quebec bordea el río San Lorenzo a través de una sucesión de pueblos pintorescos y paisajes que te dejarán sin aliento. Tu albergue con encanto de 4 estrellas está en un lugar ideal para explorar la región, con todo el carácter de los establecimientos quebequenses de calidad.
Dos días en un entorno natural impresionante: rutas de senderismo a orillas del fiordo, el pueblo de L'Anse-Saint-Jean y su emblemático puente cubierto, Tadoussac y su iglesia de madera —la más antigua de Canadá— en la desembocadura del Saguenay.
Y la baza principal de esta región: la confluencia del Saguenay y el San Lorenzo, uno de los mejores lugares del mundo para avistar ballenas —belugas, rorcuales y, a veces, ballenas azules vienen a alimentarse cada verano en estas aguas frías y ricas—.
Día 7: Trois-Rivières | unods 220 km desde el Saguenay
La carretera baja hacia el sur atravesando los bosques de Quebec hasta llegar a Trois-Rivières, una de las ciudades más antiguas de América del Norte, fundada en 1634 en la confluencia de los ríos Saint-Maurice y Saint-Laurent. Aunque a menudo se la deja de lado en las rutas turísticas en favor de Montreal y Quebec, Trois-Rivières es, sin embargo, una de las sorpresas más bonitas de Quebec: un casco antiguo auténtico y lleno de vida, un paseo a orillas del río, callejuelas animadas y un ambiente de ciudad a escala humana que supone un agradable cambio respecto al ritmo de las grandes metrópolis.
La catedral de la Asunción, el Museo Quebequense de Cultura Popular, las animadas terrazas del bulevar des Forges… La ciudad se recorre a pie, sin prisas. Y para los que quieran adentrarse más en la naturaleza: el Parque Nacional de la Mauricie está a unos cuarenta kilómetros al norte —el lago Wapizagonke, bosques boreales, nutrias y alces. Media jornada en el parque y una noche en la ciudad te ofrecen lo mejor de ambos mundos.
Si quieres pasar por el Parque de la Mauricie, no te pierdas una excursión en canoa por el lago Wapizagonke — se pueden alquilar allí mismo y son aptas para todos los niveles. Es uno de los lagos más bonitos de Quebec, en pleno corazón del bosque boreal.
DÍA 8: MONTEBELLO Y LAS LAURENTIDES (UNOS 200 KM)
Nos vamos a la región de Outaouais y las Laurentides: un territorio de lagos, bosques y pueblecitos enclavados entre las colinas, lejos de las principales rutas turísticas. Montebello es uno de los ejemplos más bonitos: un pueblo tranquilo a orillas del río Outaouais, rodeado de densos bosques, con ese ambiente de auténtica cabaña quebequense que te invita a tomártelo con calma.
La región de las Laurentides se adapta a todos los gustos: senderismo por rutas señalizadas, baños en lagos cristalinos, ciclismo por la legendaria Route Verte y, a una hora en coche hacia el norte, Mont-Tremblant —una de las mayores estaciones de esquí del este de Canadá, que en verano se convierte en un paraíso para el rafting, el golf, el kayak y los balnearios de montaña. Su pueblo peatonal de colores vivos a orillas del lago Tremblant ya merece por sí solo la visita.
Y a un paso de Montebello, no te pierdas el Parque Omega: una hora de safari quebequés en el que recorres el parque en coche entre animales en semilibertad: bisontes, wapitíes, lobos, osos negros y ciervos que a veces se acercan a comer de tu mano a través del cristal. Una experiencia que sorprende tanto a los niños como a los adultos.
En Montebello, come a orillas del río antes de seguir tu camino: las posadas locales sirven una cocina tradicional quebequense sencilla y generosa que bien merece la pena probar.
Día 9: Ottawa (unos 100 km)
Al cruzar la frontera provincial, entras en Ontario y llegas a Ottawa, la capital federal de Canadá. Una ciudad a escala humana, elegante y con una gran riqueza cultural, a menudo subestimada por los viajeros que la atraviesan sin parar. Tu hotel de 4 estrellas en pleno centro de la ciudad está perfectamente situado entre el Parlamento y el canal Rideau.
La colina del Parlamento y sus torres neogóticas que dominan el río Outaouais, el canal Rideau, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO —la pista de patinaje más larga del mundo en invierno y un tranquilo paseo en verano—, la Galería Nacional de Canadá y sus colecciones de arte inuit, el Mercado By y sus animados restaurantes. Ottawa se descubre en un día intenso y se te queda grabada en la memoria.
DÍA 10: KINGSTON (UNOS 200 KM)
De camino a Kingston —la «Ciudad de la Piedra Caliza», antigua capital de Canadá, con sus edificios de piedra gris a orillas del río San Lorenzo. Una ciudad llena de historia que conserva todo su encanto y a la que a menudo se la conoce como la ciudad más bonita de Ontario.
Kingston es también la puerta de entrada a las Mil Islas: ese archipiélago de 1.864 islas e islotes repartidos por el río San Lorenzo, con sus castillos construidos por millonarios estadounidenses a principios del siglo XX. Fort Henry, una fortaleza militar victoriana declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, te ofrece una inmersión impresionante en la historia colonial canadiense. Por la noche, los restaurantes frente al mar y las animadas terrazas de la calle Princess.
Opcional: El crucero por las Mil Islas es la forma más bonita de descubrir este archipiélago; los castillos de las islas y las coloridas casas de madera vistas desde el agua son un espectáculo constante. Se puede hacer de mayo a octubre.
DÍS 11: TORONTO
Llegada a Toronto — la metrópolis más cosmopolita de Canadá, un mosaico de culturas de todo el mundo donde se hablan más de 200 idiomas. Tu hotel boutique de 4 estrellas en el barrio de Mercer es uno de los lugares más cotizados de la ciudad: diseño sofisticado, servicio atento y una ubicación ideal para explorar Toronto a pie.
La CN Tower y su suelo de cristal a 342 metros de altura: vistas de 360° al lago Ontario y al impresionante horizonte. El Distillery District y sus edificios victorianos de ladrillo rojo convertidos en galerías de arte, restaurantes de moda y tiendas de diseñadores: uno de los barrios más fotogénicos de Canadá. El Kensington Market y sus aromas de todo el mundo, el barrio del Entertainment District para disfrutar de noches animadas. Toronto se vive barrio a barrio, cada uno con su propia identidad y su propia energía. Si tienes tiempo, también puedes coger el ferry desde el centro de la ciudad hasta la Isla de Toronto: dar un paseo en bici por esta isla llena de vegetación frente al horizonte de Toronto es una de las experiencias más tranquilas y bonitas de la ciudad. Las vistas de los rascacielos desde el lago Ontario son espectaculares.
El Distillery District por la noche, con sus farolillos y sus terrazas con calefacción, ofrece uno de los ambientes más bonitos de Toronto: un lugar ideal para una última cena canadiense.
DÍA 12: CATARATAS DEL NIÁGARA | VUELO EN HELICÓPTERO — INCLUIDO
Nos dirigimos a las Cataratas del Niágara para pasar el día. Situadas a una hora y media de Toronto, son uno de los momentos más impactantes del viaje. 3.000 toneladas de agua por segundo que se estrellan con un estruendo atronador y una niebla permanente: las Cataratas del Niágara son una de las fuerzas de la naturaleza más impresionantes del planeta. Desde el Queen Victoria Park, en el lado canadiense, la vista de las Horseshoe Falls es frontal, completa y casi demasiado grande para ser real.
Y tu vuelo en helicóptero te ofrece una perspectiva que nadie ve desde el suelo. Despegue desde la orilla canadiense, ascenso por el río Niágara hasta el famoso remolino, sobrevuelo del Rainbow Bridge, paso por encima de las cataratas estadounidenses… y un encuentro cara a cara final con las Horseshoe Falls desde el aire, en toda su desmesura absoluta.
Quédate por la noche para ver las cataratas iluminadas: el espectáculo de luces de colores que se proyecta sobre las cataratas al caer la noche es gratis y absolutamente impresionante. El mejor momento para verlo es desde el Queen Victoria Park.
DÍA 13: SALIDA DE TORONTO
Última mañana en la metrópoli canadiense antes de volar a Francia. De Montreal a Toronto, del fiordo del Saguenay a las cataratas del Niágara vistas desde el aire: este viaje de 12 noches te habrá ofrecido lo mejor de dos provincias, dos idiomas, dos personalidades y una naturaleza sin igual en Norteamérica.
Tour de 14 noches
Días 1 a 4: mismo recorrido que el itinerario anterior.
DÍAS 5 Y 6: CHARLEVOIX - UNOS 90 KM DESDE LA CIUDAD DE QUEBEC
Sal de la ciudad de Quebec para recorrer el río San Lorenzo hacia el este y adéntrate en Charlevoix, una de las regiones más cautivadoras de Quebec, declarada reserva mundial de la biosfera por la UNESCO. La carretera panorámica discurre sobre el río y te ofrece una sucesión de vistas impresionantes: acantilados, pueblos de madera de colores, huertos en terrazas y las aguas del San Lorenzo que se extienden hasta donde alcanza la vista.
Llegada a Baie-Saint-Paul —la capital artística de Charlevoix—, con sus galerías de arte enclavadas en casas ancestrales, sus restaurantes gastronómicos que trabajan exclusivamente con productos locales y su ambiente de pueblo de artistas que se ha conservado intacto. Charlevoix es la región más gastronómica de Quebec: quesos curados, cordero de pastos salinos, sidras de hielo y foie gras quebequés componen una mesa excepcional que los grandes chefs de Montreal y Quebec vienen a descubrir.
Dos noches para explorar la región a tu ritmo: senderismo por las Hautes-Gorges-de-la-Rivière-Malbaie, travesía en transbordador hacia la Isle-aux-Coudres y su vida isleña fuera del tiempo, o simplemente un paseo entre las galerías y los restaurantes de Baie-Saint-Paul.
DÍAS 7 Y 8: TADOUSSAC Y SAGUENAY | CRUCERO DE AVISTAMIENTO DE BALLENAS (3 H) — INCLUIDO
Ruta hacia el norte por el río San Lorenzo con una parada imprescindible en Tadoussac —uno de los puestos comerciales más antiguos de Canadá, situado en la confluencia del Saguenay y el San Lorenzo. Su iglesia de madera blanca de varios siglos de antigüedad, sus casas de colores y ese ambiente de «fin del mundo» lo convierten en uno de los pueblos con más encanto de Quebec. Y, sobre todo, Tadoussac es la capital mundial del avistamiento de ballenas.
Aquí es donde empieza tu crucero de 3 horas incluido —el más bonito del viaje. La confluencia de las frías y profundas aguas del Saguenay con las del San Lorenzo crea una despensa excepcional que atrae cada verano a belugas, rorcuales pequeños, rorcuales comunes y, a veces, ballenas azules —el animal más grande que jamás haya existido en la Tierra—. A bordo del barco, los guías naturalistas comentan cada avistamiento con pasión. Llega ese momento en el que una beluga blanca emerge a pocos metros del casco en medio de un silencio total; tanto los niños como los adultos contienen la respiración. Un momento suspendido para el que nada te prepara de verdad.
Travesía en transbordador sobre el fiordo y llegada a Saguenay para pasar dos noches en tu hotel de 4 estrellas con una ubicación ideal para explorar la región. El fiordo de Saguenay y sus acantilados de 300 metros que se sumergen en aguas negras y profundas, el encantador pueblo de L'Anse-Saint-Jean y su emblemático puente cubierto, los miradores panorámicos sobre el fiordo: dos días en un entorno natural de una belleza austera e inolvidable.
Las vistas desde el mirador de Cap-aux-Oies al atardecer sobre el río San Lorenzo son unas de las más bonitas de Quebec: luz dorada sobre el río, acantilados hasta donde alcanza la vista y silencio absoluto.
A partir del día 8: mismo recorrido que el itinerario anterior.
Tu alojamiento —
Negociado para ti:
Hoteles previstos (o similares)
Alójate en alojamientos de categoría 4*, cuidadosamente seleccionados por su ubicación y sus instalaciones, y disfruta de una estancia de inmersión total.
Tus alojamientos durante tu estancia:
Montreal: Le St-Martin Hotel Particulier
Ciudad de Quebec: Hotel Royal William
Saguenay: Auberge des Battures
Trois-Rivières: Les Suites de Laviolette
Montebello: Fairmont Chateau Montebello
Ottawa: Lord Elgin
Kingston: DoubleTree by Hilton Kingston
Toronto: Le Germain Toronto Mercer
Los hoteles que aparecen en el programa; en caso de que no haya disponibilidad, te alojarás en hoteles de categoría similar.
Algunos hoteles podrían cobrar gastos de aparcamiento que no están incluidos en la oferta.
Gastronomía
Te alojarás en régimen de solo alojamiento para que cuentes con total libertad durante tu estancia.
¡Tus actividades incluidas! —
Vuelo en helicóptero sobre las Cataratas del Niágara (12 minutos)
Vuelo en helicóptero de 12 minutos sobre las Cataratas del Niágara, que ofrece unas vistas espectaculares de la región desde Victoria Avenue, accesible para todos e ideal para vivir una experiencia panorámica inolvidable.
Visita guiada a pie por el casco antiguo de Montreal
Visita guiada a pie de 2 horas por el casco antiguo de Montreal con un guía profesional, para descubrir su patrimonio histórico y arquitectónico, así como sus emblemáticas callejuelas empedradas.
¡Completa tu estancia! —
Mantente conectado con un plan de datos ilimitados
Añade un paquete de datos móviles ilimitados para mantenerte conectado con total libertad, sin riesgo de exceder tu tarifa. Activa tu eSIM y disfruta de una conexión continua dondequiera que vayas: comparte Internet con tus seres queridos, encuentra las mejores direcciones a tu alrededor, utiliza tu GPS sin estrés y disfruta al máximo de tus aplicaciones favoritas, sin preocuparte por tu consumo.
Visita guiada a pie por el casco antiguo de Montreal
Visita guiada a pie de 2 horas por el casco antiguo de Montreal con un guía profesional, para descubrir su patrimonio histórico y arquitectónico, así como sus emblemáticas callejuelas empedradas.
Entrada de un día para el Parque Omega
Disfruta de una jornada inmersiva en el Parque Omega y observa de cerca a los animales emblemáticos de Canadá moviéndose en libertad en un entorno natural espectacular, en una experiencia que combina safari, naturaleza y descubrimiento histórico.
Comida y visita a la cabaña de azúcar Chez Dany
Descubre la autenticidad quebequense en la cabaña de azúcar «Chez Dany» con un bufé libre, música tradicional y la famosa «tire sur la neige» en un ambiente acogedor y festivo.
¡Tus servicios incluidos! —
Guía digital de viaje
Disfrutarás de un cuaderno de viaje detallado que incluye tu itinerario, todos los consejos útiles y los lugares que no te puedes perder, disponible en formato PDF y al que puedes acceder mediante un práctico código QR, además de una guía digital completa que te acompañará día a día con recomendaciones personalizadas y toda la información esencial para que tu estancia sea fluida y sin estrés, y que podrás consultar en cualquier momento desde tu móvil.
Tu viaje con destino a Canadá —
Información sobre tus vuelos
Los vuelos incluidos son de una compañía aérea regular y están sujetos a la disponibilidad en tiempo real y los precios pueden cambiar.
Traslados:
Los traslados desde y hacia el aeropuerto no están incluidos en esta oferta.
Coche de alquiler
Con tu reserva, te incluimos el vehículo de alquiler para que puedas desplazarte con total libertad. Información importante:
Para que tu vehículo de alquiler esté disponible a tu llegada, deberás comunicar los horarios de tus vuelos dentro de las 48 horas posteriores a tu reserva completando el formulario correspondiente en tu cuenta de socio. Sin esta información, es posible que tu automóvil no esté disponible a tiempo.
Tu destino —
Canadá te espera
Canadá es una tierra majestuosa y siempre cambiante con ciudades modernas donde se mezcla el ajetreo de grandes ciudades cosmopolitas y multiculturales con la esencia del viejo mundo y la tranquilidad del interior de este gran país.
Atrévete a descubrir un entorno espectacular con tupidos bosques verdes, dos millones de lagos y ríos deslumbrantes, así como gigantescas montañas que tocan el cielo, con algunos de los sitios naturales más bellos del planeta. La segunda nación más grande del mundo, su rica cultura y su encantadora población te esperan. ¡Ven a descubrir por qué año tras año, Canadá es elegido el mejor lugar para vivir en el mundo!