Nuestras ofertas
Circuitos por Polonia
Sumario
Polonia emerge como uno de los destinos más fascinantes de Europa Central, combinando una rica historia milenaria con una vibrante cultura contemporánea. Este país, que ha sabido renacer de las cenizas de su turbulento pasado, ofrece a los viajeros experiencias únicas que van desde la majestuosidad de sus castillos medievales hasta la modernidad de sus ciudades reconstruidas. Los circuitos organizados por este territorio permiten sumergirse en una nación donde cada rincón cuenta una historia diferente, donde la tradición se entrelaza con la innovación y donde la hospitalidad polaca hace que cada visitante se sienta como en casa.
La diversidad geográfica de Polonia sorprende incluso a los viajeros más experimentados. Desde las costas bálticas del norte hasta los picos de los Cárpatos en el sur, pasando por los vastos bosques primigenios y los lagos de Masuria, el país ofrece paisajes que cambian dramáticamente según la región. Esta variedad natural se complementa perfectamente con un patrimonio arquitectónico extraordinario, donde coexisten cascos históricos perfectamente conservados con barrios judíos que narran siglos de convivencia multicultural. Los circuitos por Polonia revelan un país donde la gastronomía tradicional, basada en ingredientes locales y recetas ancestrales, se ha convertido en una atracción turística por derecho propio.
Los más hermosos circuitos por Polonia con Voyage Privé
1. Circuito en grupo: Tesoros de Polonia en 8 noches

Este extraordinario circuito de ocho noches desvela los tesoros culturales más emblemáticos de Polonia a través de una cuidada selección de hoteles de cinco estrellas que garantizan el máximo confort durante toda la travesía. La aventura comienza en la magnífica Cracovia, donde el barrio judío y el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, revelan siglos de historia entre la Plaza del Mercado, la colina de Wawel y el prestigioso Collegium Maius.
El itinerario incluye la conmovedora visita a Auschwitz, acompañada de guías locales especializados que proporcionan una perspectiva profunda sobre uno de los episodios más dolorosos de la historia europea. Wroc?aw fascina con sus doce islas y más de 120 puentes, mostrando su herencia bohemia, austriaca y prusiana a través de lugares emblemáticos como la isla de la Catedral, la isla de la Arena y la Plaza Mayor con su histórico ayuntamiento.
Poznan revela su importancia histórica con la Plaza Mayor, el ayuntamiento, la iglesia de los Jesuitas y la antigua Universidad, culminando en la zona imperial donde se alza el castillo. Gda?sk, conocida como la "Perla del Mar Báltico", muestra su rico patrimonio hanseático y su papel fundamental en el nacimiento del movimiento Solidaridad. El circuito finaliza en Varsovia, la "ciudad fénix", que se transformó completamente después de la Segunda Guerra Mundial, ofreciendo una síntesis perfecta entre tradición y modernidad.
Lo que más nos gusta: La puntuación excepcional de 9,6/10 otorgada por los clientes, el alojamiento en hoteles de cinco estrellas como el Intercontinental y el Radisson Blu, el guía de habla hispana durante todo el recorrido, y la visita incluida al impresionante castillo de Malbork, el mayor castillo de ladrillos del mundo.
2. Tesoros de Polonia

Durante nueve días inolvidables, este completo itinerario recorre las ciudades más emblemáticas de Polonia, comenzando por Varsovia, la capital que renació de sus cenizas cual ave fénix tras los devastadores efectos de la Segunda Guerra Mundial. La ciudad vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cobra vida especial en verano, cuando los polacos salen a disfrutar de las terrazas y los chiringuitos junto al río, creando un ambiente vibrante y lleno de energía.
El castillo de Malbork impresiona como el mayor castillo medieval de Europa, antigua sede de la Orden de los Caballeros Teutónicos, donde el palacio del Gran Maestre representa la culminación del gótico tardío. Gdansk seduce con su multitud de monumentos de arquitectura burguesa, religiosa, militar y portuaria, ciudad donde nació el partido Solidaridad y comenzó el fin del comunismo en Europa. Sopot añade elegancia como destino veraniego de la clase alta polaca, famoso por su muelle de madera, el más grande de Europa.
Torun encanta con su perfecta conservación medieval, lugar de nacimiento de Copérnico, donde destacan la casa del famoso astrónomo, el ayuntamiento del siglo XIII y sus famosas galletas de jengibre. Poznan revela sus tesoros arquitectónicos con el Castillo Real, el ayuntamiento y la Plaza del Mercado. El viaje culmina en Cracovia con una visita completa al campo de concentración de Auschwitz y un recorrido por el casco antiguo, considerado una de las ciudades más bellas de Europa.
Lo que más nos gusta: La flexibilidad de poder añadir media pensión con ocho cenas incluidas, el alojamiento en hoteles de cinco estrellas como el Westin Warsaw y el Intercontinental, las múltiples opciones de salida desde Madrid y Barcelona, y la posibilidad de explorar Varsovia en verano cuando la ciudad se transforma completamente.
3. Trekking por el Sur de Polonia en 7 noches

Esta aventura única de siete noches combina la riqueza cultural de Cracovia con la belleza natural extraordinaria del Parque Nacional de los Tatras, ofreciendo una experiencia completa que satisface tanto a los amantes de la historia como a los entusiastas de la naturaleza. Cracovia se presenta con todo su esplendor como capital de la cultura, donde una visita guiada de tres horas con guía de habla hispana desvela los secretos de su centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad.
El recorrido por la ciudad incluye la famosa Puerta de San Florián, parte de la muralla que rodeaba la antigua ciudad, la Plaza del Mercado con la Lonja de los Paños, la iglesia de la Virgen María y la torre del antiguo ayuntamiento. La Universidad Jagielloniana revela su prestigio como alma mater de personalidades mundialmente conocidas como Nicolás Copérnico y Karol Wojtyla, posteriormente Juan Pablo II. La colina de Wawel corona la experiencia con el Castillo, antigua sede de los Reyes de Polonia, y la catedral con la campana de Segismundo, la más grande del país.
Zakopane se convierte en la base perfecta para explorar el Parque Nacional de los Tatras mediante emocionantes trekkings adaptados a diferentes niveles de dificultad. Las rutas incluyen ascensiones a Kasprowy Wierch para niveles avanzados, caminatas hacia Czarny Staw G?siennicowy para niveles medios, y la exploración del valle Koscieliska con el famoso "hueco del dragón". El Valle de Los Cinco Lagos Polaco y Morskie Oko completan esta experiencia natural única, siempre adaptándose al nivel de los participantes y las condiciones atmosféricas.
Lo que más nos gusta: La combinación perfecta entre cultura e naturaleza, la flexibilidad de los trekkings según el nivel y condiciones climáticas, el guía de habla hispana en Cracovia, y la posibilidad de realizar excursiones opcionales a las minas de sal de Wieliczka y Auschwitz-Birkenau desde Cracovia.
4. Cracovia y Gdansk a tu aire

Esta experiencia flexible permite descubrir las dos ciudades más grandes de Polonia con total libertad, ofreciendo la posibilidad de elegir entre estancias de cuatro o seis noches y alojamientos de tres o cuatro estrellas según las preferencias del viajero. Cracovia seduce con su ambiente místico que impregna sus atractivas calles y plazas, manteniendo esa magia que la convierte en una de las ciudades más bellas de Europa y la capital cultural indiscutible del país.
El casco antiguo de Cracovia se completa con la plaza que alberga el mercado medieval más grande de Europa, coronado por un castillo de cuento de hadas con vistas privilegiadas al río. La ciudad ofrece una arquitectura única e innumerables monumentos, museos, galerías de arte y lugares imprescindibles que narran su larga y rica historia. El traslado en tren entre ciudades añade un toque auténtico a la experiencia, permitiendo contemplar los paisajes polacos durante el trayecto.
Gdansk emerge como una hermosa ciudad antigua con un pasado político fundamental que la ha convertido en uno de los mejores destinos vacacionales de Europa. La mezcla perfecta entre lo moderno y lo histórico se aprecia en sus imponentes iglesias de aspecto gótico, calles adoquinadas repletas de cafeterías, tiendas y museos, mientras que el moderno puerto deportivo alberga una gran variedad de restaurantes junto al agua. Los alojamientos seleccionados, desde el Ascot Hotel 3* hasta el Hotel Admiral 4* con su encantadora decoración marítima, garantizan una estancia memorable.
Lo que más nos gusta: La total flexibilidad para elegir duración (4 o 6 noches) y categoría hotelera (3* o 4*), la experiencia auténtica del viaje en tren entre ciudades, la ubicación céntrica de todos los hoteles a pocos minutos de las principales atracciones, y la posibilidad de explorar ambas ciudades a tu propio ritmo.
5. Descubre Varsovia y Cracovia

Este itinerario de ocho días se centra en las dos ciudades más emblemáticas de Polonia, comenzando por la moderna Varsovia, donde la arquitectura tradicional convive armóniosamente con edificios de la época soviética y las construcciones más contemporáneas. La capital polaca, admirablemente reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, presenta su Ciudad Vieja como Patrimonio de la Humanidad, destacando la Plaza del Mercado con sus acogedores restaurantes y terrazas, la Catedral y la Plaza del Castillo.
La experiencia se enriquece con la inclusión del autobús turístico durante dos días en Varsovia, permitiendo descubrir cómodamente la Vía Real, la calle más elegante de la ciudad, flanqueada por las mejores tiendas y magníficos palacios que testimonian su grandeza histórica. El traslado en tren hacia Cracovia añade un elemento auténtico al viaje, conectando ambas ciudades de manera sostenible y pintoresca.
Cracovia se revela como la capital histórica de Polonia, donde el conjunto arquitectónico del casco antiguo junto con Wawel forma un patrimonio declarado por la UNESCO. La estructura medieval intacta de la Ciudad Vieja sorprende con la gigantesca Plaza del Mercado, considerada la mayor plaza medieval de Europa, donde se alzan la Iglesia de Santa María, la Lonja de los Paños, la Torre del Ayuntamiento y el Monumento a Adam Mickiewicz. La experiencia se completa con un autobús turístico de un día, un crucero por el Vístula de una hora y un concierto de Chopin que añade el toque cultural perfecto.
Lo que más nos gusta: La combinación equilibrada entre dos ciudades fundamentales de Polonia, la inclusión del autobús turístico en ambas ciudades, el romántico crucero por el río Vístula, el emotivo concierto de Chopin, y el alojamiento en hoteles céntricos de cuatro estrellas como el Golden Tulip y el Novotel que garantizan ubicaciones privilegiadas.
Varsovia: El Fénix que Renació de sus Cenizas
La capital polaca representa uno de los ejemplos más extraordinarios de reconstrucción urbana en Europa. Completamente devastada durante la Segunda Guerra Mundial, Varsovia logró renacer manteniendo su esencia histórica mientras abrazaba la modernidad. El casco antiguo, reconstruido piedra a piedra siguiendo pinturas y grabados del siglo XVIII, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, convirtiéndose en testimonio vivo de la determinación del pueblo polaco.
Los circuitos que incluyen Varsovia permiten descubrir contrastes fascinantes entre diferentes épocas y estilos arquitectónicos. El Palacio Real, antigua residencia de los monarcas polacos, alberga una impresionante colección de arte y mobiliario que recrea el esplendor de la corte polaca. La Plaza del Mercado, corazón palpitante del casco histórico, se rodea de coloridas casas burguesas reconstruidas con meticulosidad, mientras que los cafés y restaurantes tradicionales ofrecen la oportunidad de degustar especialidades como los pierogi o el bigos.
El barrio judío de Varsovia constituye una parada imprescindible para comprender la compleja historia de la ciudad. El Museo de la Historia de los Judíos Polacos, con su arquitectura contemporánea y sus exposiciones interactivas, narra mil años de presencia judía en Polonia. Los restos del muro del gueto, junto con el monumento a los Héroes del Gueto, mantienen viva la memoria de uno de los episodios más trágicos de la historia europea.

Lazienki Park y el Palacio sobre el Agua
Este magnífico complejo paisajístico del siglo XVIII representa una de las joyas verdes de Varsovia. El Palacio sobre el Agua, antigua residencia de verano del rey Estanislao Augusto, se refleja en las tranquilas aguas de un lago artificial rodeado de jardines perfectamente cuidados. Durante los meses de verano, los conciertos de Chopin al aire libre atraen tanto a locales como a visitantes, creando una atmósfera romántica única en el corazón de la capital.
Cracovia: La Antigua Capital Medieval
Cracovia cautiva a primera vista con su casco histórico perfectamente conservado, donde cada piedra respira historia medieval. Esta antigua capital de Polonia, que escapó milagrosamente de las destrucciones de las guerras mundiales, conserva intacto su encanto de ciudad hanseática. La Plaza del Mercado Principal, una de las más grandes de Europa, constituye el epicentro de la vida cracoviana desde hace más de ochocientos años.
La Basílica de Santa María domina la plaza con sus dos torres asimétricas, mientras que cada hora el trompetista municipal interpreta la melodía tradicional desde la torre más alta, interrumpiéndola bruscamente en memoria de un antepasado que fue alcanzado por una flecha mientras advertía de la llegada de los tártaros. Los Pabellones de los Paños, elegante edificio renacentista que alberga el mercado más antiguo del mundo en funcionamiento continuo, ofrecen artesanías locales y souvenirs tradicionales.
El Castillo Real de Wawel, símbolo del poder real polaco durante siglos, se alza majestuoso sobre una colina que domina el río Vístula. Sus patios renacentistas, sus apartamentos reales decorados con tapices flamencos únicos y su catedral gótica, donde reposan los restos de los reyes de Polonia, constituyen testimonios excepcionales del esplendor de la monarquía polaca. La Cueva del Dragón, según la leyenda hogar del mítico dragón de Wawel, añade un toque mágico a la visita del castillo.
El Barrio Judío de Kazimierz
Kazimierz representa uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa Central. Durante siglos, esta zona fue el corazón de una próspera comunidad judía que contribuyó significativamente al desarrollo cultural y económico de Cracovia. Las sinagogas históricas, como la Sinagoga Vieja del siglo XV o la Sinagoga Remuh con su cementerio renacentista, narran la rica historia de la presencia judía en la ciudad.
Actualmente, Kazimierz ha experimentado un renacimiento cultural notable, convirtiéndose en el epicentro de la vida nocturna cracoviana. Los antiguos edificios judíos albergan galerías de arte contemporáneo, bares alternativos y restaurantes que sirven tanto cocina judía tradicional como propuestas gastronómicas innovadoras. El festival anual de cultura judía transforma el barrio en un escenario vibrante donde la música klezmer resuena en las calles adoquinadas.
Gdansk y la Costa Báltica
Gdansk, antigua ciudad hanseática situada en la desembocadura del Vístula, fascina con su arquitectura única que combina influencias germánicas, flamencas y polacas. La Ruta Real, arteria principal del casco histórico, conduce desde la Puerta Dorada hasta la Puerta Verde, pasando por la calle más elegante de la ciudad, donde las casas patricias exhiben fachadas decoradas con los escudos de armas de las familias mercantiles que dominaron el comercio báltico durante siglos.
El Ayuntamiento Gótico, con su imponente torre de sesenta metros coronada por una estatua del rey Segismundo Augusto, alberga un museo que recrea el esplendor de la época dorada de Gdansk. La Basílica de Santa María, una de las iglesias de ladrillo más grandes del mundo, impresiona tanto por sus dimensiones como por su sobria elegancia gótica. Desde su torre, la vista panorámica abarca toda la ciudad y el puerto, ofreciendo una perspectiva única sobre la importancia estratégica de esta ciudad portuaria.
Los astilleros de Gdansk ocupan un lugar especial en la historia contemporánea europea como cuna del movimiento Solidaridad, que contribuyó decisivamente a la caída del comunismo en Europa del Este. El Centro Europeo de Solidaridad, museo interactivo inaugurado en 2014, narra esta historia reciente mediante exposiciones multimedia que permiten comprender el impacto internacional del movimiento liderado por Lech Walesa.

Sopot y Malbork
Sopot, elegante balneario situado a pocos kilómetros de Gdansk, ofrece un contraste refrescante con su arquitectura belle époque y su famoso muelle de madera que se adentra 515 metros en las aguas del Báltico. Durante el verano, las playas de arena fina se llenan de bañistas locales y turistas que disfrutan del microclima suave de la costa.
El castillo de Malbork, antigua fortaleza de los Caballeros Teutónicos y el complejo de castillo medieval más grande del mundo construido en ladrillo, constituye una excursión imprescindible desde Gdansk. Esta fortaleza del siglo XIII, Patrimonio de la Humanidad, ilustra perfectamente el poder y la riqueza de la orden militar que controló durante siglos las rutas comerciales del Báltico.
Los Montes Tatra y Zakopane
Los Montes Tatra, única cordillera alpina de Polonia, ofrecen paisajes montañosos espectaculares que contrastan dramáticamente con las llanuras que caracterizan la mayor parte del país. Zakopane, capital no oficial de esta región, combina tradición montañesa con infraestructura turística moderna, convirtiéndose en el destino favorito tanto para los amantes del esquí invernal como para los aficionados al senderismo estival.
La arquitectura tradicional de Zakopane, conocida como estilo Witkiewicz, se caracteriza por construcciones de madera decoradas con tallas geométricas que reflejan la influencia de las culturas carpática y montañesa. Las villas construidas en este estilo a finales del siglo XIX y principios del XX transformaron un pequeño pueblo de montaña en un centro cultural frecuentado por artistas, escritores y intelectuales de toda Polonia.
El Parque Nacional de los Tatra protege ecosistemas únicos donde conviven especies alpinas con fauna típicamente carpática. Los lagos de montaña, como el famoso Morskie Oko (Ojo del Mar), reflejan los picos nevados en sus aguas cristalinas, creando postales naturales de extraordinaria belleza. Los senderos bien señalizados permiten a excursionistas de todos los niveles acceder a miradores que ofrecen vistas panorámicas sobre valles glaciares y praderas alpinas salpicadas de cabañas de pastores tradicionales.
Poznan y la Ruta de los Castillos
Poznan, primera capital histórica de Polonia, conserva un centro histórico que testimonia los orígenes de la nación polaca. La Plaza del Mercado, rodeada de casas renacentistas pintadas en colores pastel, se centra alrededor del Ayuntamiento, cuyo reloj astronómico cobra vida cada día al mediodía cuando dos cabras mecánicas representan la leyenda fundacional de la ciudad.
Los alrededores de Poznan ofrecen algunos de los castillos más espectaculares de Polonia. El castillo de Kornik, rodeado por un parque paisajístico del siglo XIX que alberga especies vegetales de todo el mundo, combina elementos arquitectónicos góticos con toques románticos añadidos durante restauraciones posteriores. El castillo de Rogalin, residencia familiar de los condes Raczynski, destaca por sus interiores rococó perfectamente conservados y su galería de pintura europea de los siglos XVIII y XIX.
La región de Wielkopolska, de la cual Poznan es capital, preserva tradiciones rurales que se remontan a los orígenes de Polonia. Los pueblos tradicionales mantienen costumbres ancestrales relacionadas con la agricultura y la ganadería, mientras que las iglesias de madera, algunas inscritas en la lista del Patrimonio Mundial, ilustran técnicas constructivas transmitidas de generación en generación durante siglos.
Lublin y la Polonia Oriental
Lublin sorprende a los viajeros con su casco antiguo perfectamente conservado, donde la arquitectura renacentista se mezcla con elementos barrocos creando un conjunto armónico único. El castillo de Lublin, convertido en museo, narra la historia de esta región fronteriza que durante siglos sirvió de puente entre culturas occidental y oriental.
La tradición multicultural de Lublin se manifiesta especialmente en su herencia judía. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad albergaba una de las comunidades judías más importantes de Polonia, con yeshivás famosas en todo el mundo judío. El cementerio judío y los restos de la sinagoga Chachmei atestiguan esta rica presencia cultural que marcó profundamente la identidad de la ciudad.
Los alrededores de Lublin ofrecen experiencias rurales auténticas en una región donde la agricultura tradicional sigue siendo importante. Los pueblos conservan casas de madera tradicionales, mientras que las granjas familiares mantienen métodos de producción orgánica que garantizan productos de calidad excepcional. Los mercados locales permiten descubrir especialidades regionales como los quesos artesanales o las mermeladas de frutas silvestres.
Gastronomía Polaca Durante los Circuitos
La gastronomía polaca constituye una experiencia fundamental en cualquier circuito por el país. Los pierogi, raviolis tradicionalmente rellenos de patata, queso, carne o frutas según la temporada, representan probablemente el plato más emblemático de Polonia. Cada región aporta variaciones locales que reflejan ingredientes y tradiciones culinarias específicas.
El bigos, guiso de chucrut con diferentes tipos de carne y salchichas, simboliza la cocina invernal polaca. Este plato, que mejora con cada recalentamiento, acompañaba tradicionalmente las cacerías nobiliarias y se ha convertido en símbolo de hospitalidad polaca. Los zurek, sopa de centeno fermentado servida tradicionalmente en un pan hueco, ilustra la creatividad culinaria desarrollada durante los períodos de escasez.
Los dulces polacos reflejan influencias austro-húngaras y orientales. El makowiec, rollo de masa relleno de semillas de amapola, se consume tradicionalmente durante las fiestas navideñas. Los paczki, buñuelos rellenos de mermelada que se consumen especialmente durante el Carnaval, demuestran la importancia de las tradiciones estacionales en la cultura gastronómica polaca.
Consejos Prácticos Para Circuitos por Polonia
Los circuitos por Polonia se benefician de una infraestructura turística moderna que facilita los desplazamientos entre las principales ciudades. La red ferroviaria conecta eficientemente los destinos más importantes, mientras que las carreteras han experimentado mejoras significativas que permiten desplazamientos cómodos en autocar.
La temporada ideal para visitar Polonia se extiende desde mayo hasta septiembre, cuando las temperaturas son agradables y las horas de luz solar permiten aprovechar al máximo las visitas. Sin embargo, los meses invernales ofrecen experiencias únicas, especialmente en las regiones montañosas donde los deportes de invierno y los mercados navideños crean una atmósfera mágica.
Polonia forma parte del espacio Schengen, lo que facilita la entrada para ciudadanos de la Unión Europea con únicamente documento nacional de identidad. La moneda local, el zloty polaco, puede cambiarse fácilmente en bancos y casas de cambio, aunque las tarjetas de crédito se aceptan ampliamente en establecimientos turísticos.
Los circuitos organizados ofrecen ventajas considerables para descubrir Polonia, especialmente para visitantes primerizos. Los guías locales proporcionan contexto histórico y cultural que enriquece enormemente la experiencia, mientras que los itinerarios optimizados permiten aprovechar al máximo el tiempo disponible. Empresas especializadas como los mejores circuitos de Voyage Privé seleccionan cuidadosamente alojamientos y experiencias que garantizan comodidad y autenticidad durante toda la estancia.
Polonia revela sus secretos gradualmente a quienes la visitan con curiosidad y respeto por su compleja historia. Los circuitos por este país permiten descubrir una nación que ha sabido preservar sus tradiciones mientras abraza el futuro, donde la hospitalidad genuina transforma cada encuentro en un recuerdo duradero. Desde las costas bálticas hasta los picos tatros, pasando por ciudades que cuentan mil años de historia europea, Polonia ofrece experiencias de viaje que satisfacen tanto a amantes de la cultura como a aficionados a la naturaleza.
