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Circuitos por Nueva Zelanda
Sumario
Nueva Zelanda emerge como uno de los destinos más extraordinarios del planeta, donde la aventura y la belleza natural convergen en perfecta armonía. Este país insular, situado en el extremo suroccidental del océano Pacífico, cautiva a los viajeros con sus paisajes dramáticos que van desde glaciares eternos hasta playas de arena dorada, pasando por fiordos espectaculares y montañas que tocan las nubes. Los circuitos organizados por Nueva Zelanda permiten explorar tanto la Isla Norte como la Isla Sur, descubriendo culturas ancestrales maoríes, ciudades cosmopolitas y una naturaleza que sirvió de escenario para las películas más épicas del cine moderno.
Los más hermosos circuitos en Nueva Zelanda con Voyage Privé
1. Autotour por Nueva Zelanda - 18 noches

Esta aventura de 18 noches representa la forma más completa de descubrir Nueva Zelanda, desde Auckland hasta Christchurch al volante de su propio vehículo de alquiler. El itinerario está meticulosamente diseñado para revelar los paisajes más espectaculares del país, comenzando por la península de Coromandel con sus playas vírgenes y continuando hacia los géiseres de Rotorua, donde la actividad geotérmica crea un espectáculo natural único.
El recorrido incluye destinos emblemáticos como Hobbiton en Matamata, donde los decorados de El Señor de los Anillos cobran vida, y los glaciares Fox y Franz Josef, verdaderas maravillas naturales accesibles desde la costa oeste. Los viajeros atravesarán el Parque Nacional Tongariro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, antes de dirigirse hacia Queenstown, capital mundial de la aventura situada a orillas del lago Wakatipu.
Los alojamientos seleccionados garantizan una estancia confortable en cada etapa, desde bed & breakfast boutique hasta hoteles de categoría superior. El programa incluye el cruce en ferry del estrecho de Cook entre las dos islas, ofreciendo vistas panorámicas excepcionales de los paisajes neozelandeses. Los glaciares de la costa oeste, los fiordos de Te Anau y la arquitectura victoriana de Dunedin completan este recorrido integral.
Lo que más nos gusta: La libertad total que ofrece el coche de alquiler incluido, permitiendo explorar a su ritmo los rincones más secretos del país, combinado con un itinerario que abarca todos los imprescindibles de Nueva Zelanda en 18 noches completas.
2. Autotour por Nueva Zelanda - 14 noches

Este autotour de 14 noches propone una inmersión completa en los tesoros de Nueva Zelanda, combinando la flexibilidad del viaje individual con la seguridad de alojamientos cuidadosamente seleccionados. El itinerario comienza en Auckland, la cosmopolita "ciudad de las velas", donde las culturas polinesias, asiáticas y europeas se mezclan armoniosamente en un ambiente vibrante y acogedor.
La aventura continúa hacia Rotorua, situada en una falla volcánica donde la actividad geotérmica omnipresente crea paisajes únicos en el mundo. Los viajeros descubrirán la auténtica cultura maorí, sus tradiciones ancestrales y su arte culinario tradicional. Wellington, la capital nacional, revela sus museos excepcionales y su ambiente cultural efervescente antes del cruce hacia la Isla Sur.
El famoso tren KiwiRail Tranz Alpine transporta a los viajeros a través de los Alpes del Sur hasta Greymouth, ofreciendo panoramas espectaculares de las llanuras de Canterbury. Los glaciares Franz Josef y Fox Glacier constituyen paradas obligatorias, donde las lenguas glaciares descienden hasta cerca del océano. Queenstown promete experiencias únicas entre montañas majestuosas y el lago Wakatipu de aguas cristalinas.
Lo que más nos gusta: El equilibrio perfecto entre aventura y comodidad, con el incluido viaje en el mítico tren Tranz Alpine y la posibilidad de admirar los glaciares más accesibles del mundo en un marco natural excepcional.
3. Camino de cuentos por Nueva Zelanda

Este circuito único de 11 días está especialmente diseñado para descubrir los lugares más emblemáticos de la Isla Norte, donde los paisajes de ensueño han servido de decorado a las más famosas producciones cinematográficas. Comenzando por Auckland, los viajeros se dirigirán hacia la legendaria Bahía de las Islas, lugar histórico donde se forjó la identidad nacional neozelandesa.
La experiencia incluye el encuentro con los gigantescos árboles kauri en el bosque de Waipoua, vestigios de una era prehistórica que despiertan la imaginación. Hokianga revela sus paisajes primitivos y su atmósfera ancestral, mientras que las playas de arena negra de Muriwai ofrecen un espectáculo natural único con su colonia de alcatraces.
Rotorua constituye el corazón espiritual del recorrido, donde la cultura maorí se expresa en toda su autenticidad a través de ceremonias tradicionales, danzas ancestrales y la gastronomía local. El monte Taranaki, majestuoso volcán solitario, domina paisajes que han inspirado numerosas leyendas maoríes. Wellington marca el final de esta aventura con sus museos nacionales y su patrimonio cultural excepcional.
Lo que más nos gusta: La inmersión total en la cultura maorí auténtica con ceremonias tradicionales incluidas, y el recorrido por los paisajes cinematográficos que han hecho famosa Nueva Zelanda en el mundo entero.
4. Fly & Drive por Nueva Zelanda

Esta aventura Fly & Drive de 18 noches ofrece una experiencia completa de Nueva Zelanda, comenzando por Auckland antes de explorar en profundidad ambas islas. El programa está ingeniosamente concebido para optimizar cada día, combinando vuelos internos estratégicos con recorridos terrestres que revelan los tesoros más secretos del país.
Queenstown abre el recorrido en la Isla Sur con sus paisajes alpinos espectaculares y sus actividades de aventura legendarias. Te Anau sirve de puerta de entrada a los fiordos, donde Milford Sound y Doubtful Sound ofrecen cruceros inolvidables entre cascadas vertiginosas y picos que emergen directamente del mar. El Parque Nacional Mount Cook revela el pico más alto de Nueva Zelanda rodeado de glaciares milenarios.
La costa este reserva sorpresas únicas con Kaikoura, famosa mundialmente por la observación de ballenas y delfines en su hábitat natural. El Parque Nacional Abel Tasman seduce con sus playas paradisíacas de arena dorada y sus aguas turquesas, ideales para el kayak y el senderismo. Wellington marca la transición hacia la Isla Norte, donde Rotorua despliega sus maravillas geotérmicas y su riqueza cultural maorí.
Lo que más nos gusta: La combinación inteligente de vuelos y conducción que permite maximizar el tiempo de descubrimiento, junto con las excursiones opcionales excepcionales como el vuelo en helicóptero sobre el Monte Cook y los cruceros por los fiordos.
5. Nueva Zelanda con autocaravana

Este concepto original permite descubrir Nueva Zelanda con total libertad a bordo de una autocaravana completamente equipada durante 10 días. La aventura comienza en Auckland y se centra en la exploración de la Isla Norte, ofreciendo una experiencia auténtica de road trip neozelandés en contacto directo con la naturaleza.
La autocaravana incluye todas las comodidades necesarias: ducha, WC, horno de gas, microondas, y equipamiento completo para una estancia autónoma. Los viajeros pueden instalarse en campings homologados con conexiones eléctricas, descubriendo así un aspecto diferente del turismo neozelandés. La Bahía de las Islas revela sus 150 islas salpicadas en aguas protegidas, paraíso para la navegación y la pesca.
La península de Coromandel seduce con sus contrastes entre playas de arena dorada y acantilados escarpados, mientras que Rotorua despliega sus maravillas geotérmicas en un entorno volcánico único. Napier sorprende con su arquitectura Art Déco reconstruida tras el terremoto de 1931, y Wellington cierra el recorrido con su ambiente cosmopolita y cultural.
Lo que más nos gusta: La libertad absoluta que proporciona la autocaravana totalmente equipada, permitiendo acampar en sitios excepcionales y vivir una experiencia auténtica de contacto con la naturaleza neozelandesa, lejos del turismo de masas.
La Isla Norte: Entre Volcanes y Cultura Maorí
Auckland, la ciudad más poblada de Nueva Zelanda, constituye frecuentemente el punto de partida para los viajeros que exploran la Isla Norte. Esta metrópoli multicultural se extiende sobre volcanes dormidos y alberga uno de los puertos naturales más hermosos del mundo. Su horizonte moderno contrasta con los parques volcánicos cercanos, mientras que sus museos y galerías narran la rica historia del país desde los primeros pobladores polinesios hasta la actualidad.
Rotorua representa el corazón geotérmico y cultural de Nueva Zelanda, donde géiseres, manantiales termales y lagos de aguas cristalinas crean un paisaje único en el planeta. La actividad volcánica subterránea ha modelado durante milenios una región donde el vapor emerge constantemente del suelo y las piscinas de lodo borbotean con colores sorprendentes. Los pueblos maoríes conservan aquí sus tradiciones ancestrales, ofreciendo espectáculos de danza haka y banquetes tradicionales hangi cocinados bajo tierra con el calor volcánico.
El Parque Nacional de Tongariro alberga algunos de los volcanes más activos del país, incluido el monte Ruapehu, que sirvió como escenario para representar Mordor en las películas del Señor de los Anillos. Sus senderos atraviesan paisajes lunares, lagos de colores esmeralda y cráteres humeantes que transportan a los caminantes a mundos fantásticos. La famosa travesía alpina de Tongariro constituye una de las caminatas de un día más espectaculares del mundo.

Bay of Islands: Paraíso Subtropical
La bahía de las Islas ofrece un contraste tropical con más de 150 islas e islotes esparcidos por aguas azul turquesa. Esta región histórica presenció los primeros encuentros entre europeos y maoríes, conservando sitios de gran importancia cultural. Sus playas de arena blanca, bosques subtropicales y aguas ideales para el buceo crean un ambiente paradisíaco único en Nueva Zelanda.
Wellington: La Capital Cultural
Wellington, la capital neozelandesa, sorprende con su vibrante escena cultural y su ubicación espectacular entre colinas verdes y un puerto natural protegido. La ciudad alberga el museo nacional Te Papa, donde la historia natural y cultural del país se presenta de manera interactiva y cautivadora. Sus cafeterías artesanales, galerías de arte contemporáneo y estudios cinematográficos han convertido a Wellington en un centro creativo reconocido mundialmente.
El teleférico histórico de Wellington asciende hasta el jardín botánico, ofreciendo vistas panorámicas sobre la bahía y permitiendo explorar uno de los jardines más diversos del hemisferio sur. Los barrios como Cuba Street y Courtney Place vibran con música en vivo, restaurantes innovadores y una vida nocturna animada que refleja el espíritu cosmopolita de la capital.
La Isla Sur: Paisajes de Ensueño
Christchurch, la ciudad jardín de la Isla Sur, ha resurgido con fuerza después de los terremotos de 2011, convirtiéndose en un ejemplo de resiliencia urbana. Sus jardines botánicos, el río Avon que serpentea por el centro y la arquitectura innovadora que combina tradición y modernidad crean una atmósfera única. El cercano puerto de Lyttelton y la península de Banks ofrecen paisajes volcánicos y oportunidades excepcionales para avistar pingüinos y otras especies marinas.
Los Alpes del Sur dominan la cordillera central de la Isla Sur con picos que superan los 3.000 metros de altitud, encabezados por el majestuoso monte Cook (Aoraki en maorí). Los glaciares Fox y Franz Josef descienden desde las alturas hasta apenas 300 metros sobre el nivel del mar, creando un fenómeno glaciológico único en latitudes templadas. Las caminatas glaciares y los vuelos en helicóptero permiten explorar estos gigantes de hielo en constante movimiento.
Queenstown: Capital Mundial de la Aventura
Queenstown se ha ganado el título de capital mundial de la aventura gracias a la increíble variedad de actividades extremas disponibles en sus alrededores. El puenting nació en esta región, específicamente en el puente de Kawarau, mientras que los saltos en paracaídas, rafting, esquí y parapente ofrecen descargas de adrenalina con paisajes de postal como telón de fondo. El lago Wakatipu, con su forma distintiva de rayo y sus aguas cristalinas, refleja los picos nevados que rodean la ciudad.
Fiordland: El Último Territorio Virgen
Milford Sound, considerado una de las maravillas naturales más espectaculares del mundo, revela la magnificencia de los fiordos neozelandeses esculpidos por glaciares durante millones de años. Las cascadas que caen desde acantilados de más de mil metros de altura, como la famosa Stirling Falls, crean un espectáculo visual y sonoro inolvidable. Los cruceros por el fiordo permiten acercarse a lobos marinos, pingüinos y delfines en su hábitat natural.
Doubtful Sound, tres veces más largo que Milford y considerablemente más salvaje, ofrece una experiencia aún más íntima con la naturaleza virgen de Fiordland. Sus aguas profundas y silenciosas, interrumpidas únicamente por el canto de los pájaros nativos, transportan a los visitantes a un mundo primordial. Los cruceros con pernocta permiten experimentar el silencio absoluto de los fiordos durante la noche, bajo cielos estrellados de pureza excepcional.
El sendero de Milford Track, considerado "la caminata más hermosa del mundo", atraviesa durante cuatro días algunos de los paisajes más prístinos del planeta. Valles tallados por glaciares, lagos de aguas esmeralda, bosques pluviales templados y picos nevados se suceden a lo largo de 53 kilómetros de senderos perfectamente mantenidos. Los mejores circuitos de Voyage Privé incluyen esta experiencia única para los amantes del senderismo y la naturaleza.
La Costa Oeste: Naturaleza Indómita
La costa occidental de la Isla Sur presenta un carácter salvaje e indómito, donde el mar de Tasmania golpea acantilados dramáticos y playas de arena negra se extienden hasta el horizonte. Pancake Rocks en Punakaiki asombra con sus formaciones rocosas estratificadas que parecen apilamientos de tortitas gigantes, mientras que los blowholes expulsan chorros de agua marina con la fuerza de las olas.
Los bosques pluviales templados de la costa oeste albergan árboles milenarios como los rimu y kahikatea, que han crecido durante siglos en un ecosistema prácticamente inalterado. Las minas de oro abandonadas de la época colonial narran historias de aventureros que llegaron desde el otro extremo del mundo en busca de fortuna, dejando vestigios fascinantes en medio de la naturaleza exuberante.

Central Otago: Tierra de Vinos y Paisajes Dorados
La región de Central Otago sorprende con sus paisajes semiáridos y montañosos que contrastan dramáticamente con la exuberante vegetación de otras zonas de Nueva Zelanda. Sus viñedos producen algunos de los vinos pinot noir más aclamados del mundo, aprovechando las condiciones climáticas únicas de esta cuenca interior. Los pueblos mineros históricos como Clyde y Alexandra conservan la arquitectura de la época dorada del oro, cuando miles de buscadores llegaron a estas tierras remotas.
Los lagos Wanaka y Hawea ofrecen aguas cristalinas rodeadas de montañas que cambian de color según la luz del día. Wanaka, ciudad lacustre más tranquila que su vecina Queenstown, atrae a familias y viajeros que buscan actividades al aire libre en un ambiente relajado. El famoso árbol solitario de Wanaka, parcialmente sumergido en las aguas del lago, se ha convertido en uno de los motivos fotográficos más reconocidos de Nueva Zelanda.
Canterbury: Entre Montañas y Llanuras
Las llanuras de Canterbury contrastan con las montañas circundantes, creando paisajes agrícolas que se extienden hasta el horizonte bajo cielos infinitos. El lago Tekapo deslumbra con sus aguas de color turquesa lechoso, resultado de las partículas glaciares en suspensión, mientras que la iglesia del Buen Pastor construida en piedra se recorta contra el telón de fondo de los Alpes del Sur.
El observatorio de Mount John ofrece algunos de los cielos más puros del mundo para la observación astronómica. Las noches despejadas revelan la Cruz del Sur y la galaxia de la Vía Láctea con una nitidez excepcional, convirtiendo la región en un destino privilegiado para los amantes de la astronomía.
Planificación del Circuito por Nueva Zelanda
La temporada ideal para visitar Nueva Zelanda va de octubre a abril, durante el verano austral, cuando las temperaturas son más cálidas y los días más largos permiten disfrutar de más actividades al aire libre. Sin embargo, cada estación ofrece experiencias únicas: el invierno transforma las montañas en paraísos para los deportes de nieve, mientras que la primavera y el otoño ofrecen colores espectaculares y temperaturas agradables.
Los circuitos pueden diseñarse para diferentes duraciones y niveles de aventura. Desde recorridos panorámicos de dos semanas que cubren los principales atractivos hasta expediciones de un mes que incluyen trekkings de varios días, Nueva Zelanda adapta sus ofertas a todos los perfiles de viajeros. La distancia entre las principales ciudades hace recomendable planificar al menos tres semanas para explorar ambas islas sin prisas.
Los vuelos domésticos conectan eficientemente las principales ciudades, mientras que los alquileres de vehículos permiten explorar los paisajes a ritmo personal. Las autocaravanas constituyen una opción popular para experimentar la libertad de la carretera y acampar en lugares espectaculares. Los ferries que conectan las dos islas ofrecen travesías pintorescas a través del estrecho de Cook, con vistas de montañas, fiordos y vida marina.
Cultura Maorí y Tradiciones Ancestrales
La cultura maorí impregna cada aspecto de la experiencia neozelandesa, desde los nombres de lugares hasta las ceremonias de bienvenida tradicionales. Los maraes (casas de reunión maoríes) abren sus puertas a los visitantes para compartir historias ancestrales, danzas tradicionales y la filosofía de vida basada en el respeto hacia la naturaleza. El haka, danza guerrera internacionalmente conocida gracias al rugby, representa solo una faceta de un patrimonio cultural milenario.
Las tallas en madera, las esculturas en jade y los tatuajes tradicionales ta moko narran historias familiares y conexiones espirituales que se remontan a los navegantes polinesios que llegaron a estas islas hace más de mil años. Los conceptos maoríes como whakapapa (genealogía) y whakat?hea (hospitalidad) continúan influyendo en la sociedad neozelandesa contemporánea.
Nueva Zelanda ofrece experiencias que van mucho más allá del turismo convencional, proponiendo encuentros auténticos con una naturaleza extraordinaria y una cultura ancestral viva. Cada región revela paisajes únicos que han conquistado los corazones de viajeros, cineastas y aventureros de todo el mundo, convirtiendo este país remoto en un destino de ensueño donde los recuerdos se graban para toda la vida.