Comienza el día con un desayuno buffet completo, que incluye fruta fresca, zumos, mermeladas y pasteles caseros, además de preparaciones al momento como huevos o smoothies bajo petición. Una propuesta pensada para ofrecer variedad y empezar la jornada con energía antes de salir a explorar Venecia. Y, en los días de buen tiempo, el desayuno puede disfrutarse en el jardín del hotel, un entorno agradable y luminoso que aporta un toque especial a la experiencia matinal.
Durante tu estancia en la ciudad, no dejes de probar algunas de las especialidades típicas venecianas, como los cicchetti (pequeñas tapas locales), el risotto al nero di seppia, elaborado con tinta de calamar, o las tradicionales sarde in saor, sardinas marinadas con cebolla y vinagre. Para el toque dulce, el clásico tiramisú es siempre una elección irresistible.