Día 1 - Florencia, primeros pasos del Renacimiento
Tras tu llegada, sal a descubrir Florencia, una de las ciudades de arte más bellas de Italia y cuna del Renacimiento.
Empieza por la majestuosa catedral de Santa María del Fiore y su famosa cúpula diseñada por Brunelleschi. A pocos pasos, la Piazza della Signoria revela sus esculturas monumentales y el imponente Palazzo Vecchio.
Continúa tu paseo hasta el mítico Ponte Vecchio, bordeado de joyerías suspendidas sobre el Arno.
Al final del día, disfruta del animado ambiente del centro histórico y siéntate en una trattoria a saborear las especialidades locales: bistecca alla fiorentina, pasta con trufas o crostini acompañados de una copa de Chianti.
Regresa a tu hotel en la campiña florentina.
Día 2 - Florencia, arte y vistas
Este segundo día te da la oportunidad de explorar Florencia más a fondo.
Los amantes del arte pueden visitar la Galería de los Uffizi, que alberga algunas de las mayores obras del Renacimiento italiano, incluidas obras de Botticelli, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel.
Luego dirígete al barrio más auténtico de Oltrarno, conocido por sus talleres artesanales y sus animadas placitas.
Por la tarde, sube al Piazzale Michelangelo para admirar una de las vistas más espectaculares de los tejados rojos de Florencia y las colinas toscanas.
Puedes completar el día con una cena romántica en el centro histórico antes de regresar a tu hotel.
Día 3 - Siena y San Gimignano
Hoy te sumergirás en la Toscana medieval.
Tu primera parada es Siena, una de las ciudades históricas mejor conservadas de Italia. Su espectacular Piazza del Campo, con forma de concha marina, acoge cada año el famoso Palio, una tradicional carrera de caballos.
No te pierdas una visita al Duomo de Siena, notable por su mármol blanco y negro y sus suntuosas decoraciones.
Por la tarde, dirígete a San Gimignano, famosa por sus torres medievales que dominan la campiña circundante y le han valido el sobrenombre de «Manhattan de la Edad Media».
Regresa a tu hotel cerca de Florencia.