Circuitos por Jordania
Sumario
Jordania emerge como uno de los destinos más fascinantes de Oriente Medio, ofreciendo una combinación extraordinaria de patrimonio histórico, paisajes desérticos únicos y hospitalidad legendaria. Este reino enclavado entre el Mar Mediterráneo y el desierto árabe alberga tesoros arqueológicos milenarios, desde la legendaria ciudad rosa de Petra hasta los vastos paisajes lunares del desierto de Wadi Rum. Los viajeros que buscan experiencias culturales profundas encuentran en Jordania un territorio donde las civilizaciones nabatea, romana y bizantina dejaron huellas imborrables.
La riqueza cultural jordana se complementa con una geografía diversa que incluye el punto más bajo de la Tierra en el Mar Muerto, formaciones rocosas espectaculares en el desierto y oasis verdejantes. La capital, Ammán, combina modernidad y tradición en un mosaico urbano vibrante, mientras que pequeñas ciudades como Madaba conservan tesoros artísticos únicos. Explorar Jordania mediante circuitos organizados permite maximizar el tiempo de visita y acceder a lugares remotos con la tranquilidad de contar con guías expertos locales.
Los más hermosos circuitos por Jordania con Voyage Privé
1. Circuito por el Reino de Jordania en 7 noches

Durante ocho días inolvidables, este circuito clásico desvela los tesoros más emblemáticos de Jordania con una flexibilidad excepcional de alojamiento que permite elegir entre hoteles de categoría 4*, 5* o 5*L. La aventura comienza en Ammán para explorar después la antigua ciudad romana de Jerash, conocida como la "Pompeya de Oriente", donde las calles columnadas y el teatro romano revelan la grandeza del pasado. El castillo de Ajloun, fortaleza cruzada del siglo XII, ofrece vistas panorámicas espectaculares desde su posición estratégica en lo alto de la montaña.
Madaba fascina con sus mosaicos bizantinos, especialmente el famoso mapa de Jerusalén y Tierra Santa del siglo VI en la iglesia ortodoxa de San Jorge. El Monte Nebo, donde Moisés divisó la Tierra Prometida, proporciona vistas panorámicas del valle del Jordán y el Mar Muerto. Petra, la joya arqueológica nabatea y una de las Siete Maravillas del Mundo, dedica un día completo a la exploración de su Ciudad Rosa con almuerzo incluido en el sitio arqueológico.
El desierto de Wadi Rum, conocido como el "Valle de la Luna" y escenario de Lawrence de Arabia, ofrece una experiencia única con un safari de dos horas en vehículos 4x4 conducidos por beduinos locales. Los castillos omeyas del desierto, construidos entre los siglos VII y XI, preceden la experiencia relajante en el Mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra a 400 metros bajo el nivel del mar, donde flotar es inevitable gracias a su alta concentración salina.
Lo que más nos gusta: La flexibilidad de elegir entre tres categorías de hoteles (4*, 5* o 5*L), el safari de dos horas en Wadi Rum con conductores beduinos auténticos, y el itinerario completo que incluye desde castillos cruzados hasta experiencias en el Mar Muerto con almuerzo incluido.
2. Circuito en grupo: Lo mejor de Jordania en 7 noches

Esta aventura jordana de ocho días combina magistralmente dos opciones de salida, los sábados y los jueves, adaptándose a diferentes preferencias de viaje. El itinerario revela Iraq al Amir, importante yacimiento helenístico famoso por su palacio del siglo II a.C. y las once cuevas talladas en el acantilado. La antigua ciudad de As-Salt, primera capital de Jordania durante el período otomano, muestra casas construidas en piedra amarilla de Jerusalén que testimonian la arquitectura tradicional de la región.
Jerash deslumbra como una de las ciudades romanas mejor conservadas de Oriente Próximo, donde calles pavimentadas con columnatas, templos majestuosos y teatros revelan siglos de historia. El Museo Arqueológico, el Museo del Folclore, la Ciudadela y el Anfiteatro de Ammán proporcionan una visión completa del pasado milenario de la capital jordana. Madaba y el Monte Nebo conectan con las tradiciones bíblicas mientras que el castillo de Kerak ejemplifica la arquitectura militar cruzada del siglo XII.
Petra se presenta en toda su magnificencia nabatea como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde el estrecho desfiladero de un kilómetro flanqueado por acantilados de 80 metros conduce al mundialmente famoso Tesoro. La Pequeña Petra o Al Beidha, también llamada "Siq al-Barid" (el cañón frío), revela edificios excavados en paredes de cañones de arenisca. Wadi Rum culmina la experiencia con un safari en jeep de hora y media por el desierto jordano que T.E. Lawrence describió como "inmenso, resonante y divino".
Lo que más nos gusta: La flexibilidad de dos itinerarios diferentes según el día de salida (sábados o jueves), la visita completa a Iraq al Amir con sus ruinas helenísticas únicas, y el alojamiento en hoteles de alta categoría como el Old Village 5* en Petra y el Harir Luxury Camp en Wadi Rum.
3. Circuito en grupo: Jordania con desierto en 6 o 7 noches

Este circuito versátil ofrece dos opciones de duración, seis o siete noches, permitiendo personalizar la experiencia según el tiempo disponible. Madaba revela sus tesoros con el famoso mosaico del siglo VI que representa el primer mapa de Palestina, mientras que el Monte Nebo permite contemplar desde la cima donde Moisés divisó la Tierra Prometida. El castillo de Shobak permanece como recuerdo solitario de la antigua gloria de los cruzados en el desierto jordano.
Petra dedica un día completo a explorar la "ciudad rosa" donde los nabateos ubicaron la capital de su imperio durante 500 años, esculpiendo admirables templos y tumbas en montañas rosadas. El recorrido comienza por la Tumba de los Obeliscos y continúa por el Siq, cañón de más de un kilómetro que revela el Tesoro, tumba colosal decorada con columnas y esculturas de refinamiento incomparable. Los 850 escalones conducen hasta el imponente Monasterio "El Deir", obra maestra arquitectónica nabatea.
Wadi Rum fascina con sus arenas rosadas y macizos graníticos modelados caprichosamente por la naturaleza, donde los paseos en vehículos 4x4 revelan paisajes de película. La experiencia se completa durmiendo bajo las estrellas en campamentos beduinos, mientras que Jerash o "Gerasa" muestra su magnífico estado de conservación como "Pompeya del Este". El castillo de Ajlun, fortaleza de 1185 reconstruida en el siglo XIII por los mamelucos, domina el paisaje desde lo alto de la montaña.
Lo que más nos gusta: La flexibilidad de elegir entre 6 o 7 noches según las preferencias, la experiencia auténtica durmiendo bajo las estrellas en campamentos beduinos en Wadi Rum, y la opción de día adicional en el Mar Muerto para relajarse en el punto más bajo del planeta.
4. Circuito en grupo: Aventura en Jordania en 9 noches

Durante diez días excepcionales, esta aventura completa en hoteles de 4 estrellas con mejoras a 5 estrellas en ubicaciones estratégicas como el Mar Muerto, Aqaba y Petra, ofrece la experiencia jordana más completa. Iraq Al Amir revela su yacimiento helenístico con el misterioso palacio del siglo II a.C., mientras que Salt muestra auténticas casas otomanas construidas en piedra amarilla de Jerusalén que narran siglos de historia arquitectónica.
Jerash deslumbra como el segundo yacimiento más grande de Jordania después de Petra, considerada una de las ciudades romanas mejor conservadas de Oriente Próximo. Oculta bajo la arena durante varios siglos, fue descubierta y restaurada a lo largo de 70 años para revelar calles pavimentadas con columnatas, enormes templos, teatros, termas y fuentes. La piedra caliza de color rosa anaranjado cobra vida bajo los rayos del sol al amanecer y al atardecer.
Madaba cautiva como "la ciudad de los mosaicos" con 14 iglesias de gran valor artístico que albergaron una extraordinaria escuela de artistas del mosaico. El Monte Nebo, lugar de peregrinación universal desde el comienzo de la era cristiana, alcanza 840 metros de altitud. Kerak muestra su fortaleza cruzada construida hacia 1140 bajo la dirección de Payen le bouteiller, combinando estilos europeo, bizantino y árabe. Wadi Rum ofrece almuerzo en campamento beduino y excursión en 4x4, mientras que Aqaba permite relajarse en el Mar Rojo antes de culminar en el Mar Muerto con dos noches completas.
Lo que más nos gusta: La experiencia gastronómica completa con cena "zarb" beduina y almuerzo en campamento tradicional, las mejoras incluidas a hoteles 5* en ubicaciones clave como Crown Plaza en el Mar Muerto, y la puntuación excepcional de 9,2/10 otorgada por 209 clientes satisfechos.
Por qué elegir Jordania como destino de viaje
El Reino Hachemita de Jordania presenta ventajas únicas para los viajeros europeos que buscan destinos exóticos sin comprometer la seguridad. Su estabilidad política y social contrasta con la turbulencia de otros países de la región, convirtiendo al país en un oasis de paz donde el turismo se desarrolla de manera sostenible. La monarquía hachemita ha invertido considerablemente en infraestructura turística, garantizando estándares internacionales en alojamiento, transporte y servicios.
La diversidad de experiencias disponibles en un territorio relativamente compacto constituye otra fortaleza jordana. En una semana de viaje es posible explorar yacimientos arqueológicos de renombre mundial, experimentar la vida beduina auténtica, relajarse en aguas termales naturales y descubrir tradiciones gastronómicas milenarias. La proximidad geográfica entre los principales sitios de interés facilita la planificación de itinerarios completos sin largas jornadas de desplazamiento.
La población jordana, mayoritariamente árabe, mantiene una tradición hospitalaria profundamente arraigada que enriquece enormemente la experiencia de viaje. Los visitantes frecuentemente destacan la calidez humana encontrada en mercados tradicionales, restaurantes familiares y encuentros casuales en sitios arqueológicos. Este componente humano transforma un simple tour cultural en una inmersión auténtica en la civilización árabe contemporánea.

Principales destinos incluidos en los circuitos jordanos
Petra, la octava maravilla del mundo
La antigua capital nabatea constituye indiscutiblemente el punto culminante de cualquier circuito jordano. Tallada directamente en arenisca rosada hace más de dos mil años, Petra revela sus secretos gradualmente a medida que los visitantes recorren el estrecho desfiladero conocido como Siq. El Tesoro, con su fachada helenística perfectamente conservada, emerge dramáticamente al final de esta caminata inicial, pero representa únicamente el preludio de un conjunto arqueológico que se extiende por varios kilómetros cuadrados.
Más allá de las estructuras más fotografiadas, Petra alberga centenares de tumbas, templos y estructuras civiles que testimonian la sofisticación de la civilización nabatea. El Monasterio, alcanzable tras una caminata de aproximadamente una hora, rivaliza en grandiosidad con el Tesoro y ofrece vistas panorámicas excepcionales del desierto circundante. Los circuitos mejor diseñados dedican al menos dos días completos a explorar este patrimonio mundial, permitiendo visitas nocturnas especiales cuando las velas iluminan mágicamente los principales monumentos.
Wadi Rum, el Valle de la Luna
Este desierto protegido, declarado patrimonio mundial por su valor natural y cultural, ofrece paisajes de una belleza sobrecogedora donde formaciones rocosas milenarias emergen de vastas extensiones de arena rojiza. Lawrence de Arabia inmortalizó estos parajes en sus escritos, describiendo un territorio donde el tiempo parece haberse detenido. Las tribus beduinas locales conservan tradiciones ancestrales de navegación por las estrellas y supervivencia en condiciones extremas.
Los campamentos de lujo establecidos en Wadi Rum proporcionan una experiencia auténtica del desierto sin sacrificar el confort. Las noches bajo el cielo estrellado más puro del planeta, acompañadas por música tradicional beduina y gastronomía local, crean recuerdos imborrables. Durante el día, excursiones en vehículos todoterreno revelan sitios arqueológicos ocultos, manantiales naturales y formaciones geológicas únicas como el Puente de Roca Natural y las Montañas de los Siete Pilares de la Sabiduría.
El Mar Muerto y sus propiedades terapéuticas
Situado a 430 metros bajo el nivel del mar, este lago hipersalino representa uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del planeta. La concentración extrema de minerales, diez veces superior a la de océanos convencionales, imposibilita la vida acuática pero confiere propiedades terapéuticas reconocidas desde la antigüedad. La reina Cleopatra estableció aquí instalaciones de belleza, aprovechando los beneficios de los lodos ricos en magnesio, calcio y potasio.
La experiencia de flotación en estas aguas densas desafía las leyes físicas habituales, permitiendo relajación total mientras se contempla el paisaje desértico de Cisjordania en la orilla opuesta. Los complejos hoteleros especializados ofrecen tratamientos de spa basados en productos del Mar Muerto, combinando bienestar corporal con turismo de salud. La proximidad con yacimientos arqueológicos como Qumrán, donde se descubrieron los famosos Manuscritos del Mar Muerto, añade dimensión histórica a esta experiencia natural única.
Tipos de circuitos disponibles
Circuitos clásicos de descubrimiento
Los itinerarios tradicionales de una semana cubren sistemáticamente los principales sitios jordanos siguiendo un recorrido lógico que minimiza desplazamientos y maximiza tiempo de visita. Estos circuitos comienzan habitualmente en Ammán, permitiendo aclimatación gradual antes de dirigirse hacia destinos más remotos. La secuencia típica incluye Jerash y sus ruinas greco-romanas, seguida por Petra durante dos jornadas completas, una noche en el desierto de Wadi Rum y relajación final en el Mar Muerto.
Esta fórmula probada satisface tanto a viajeros primerizos como a aquellos con tiempo limitado, garantizando cobertura completa de los imprescindibles jordanos. Los grupos reducidos, generalmente limitados a 20-25 participantes, facilitan la interacción con guías locales y permiten flexibilidad en horarios según intereses específicos del grupo. El alojamiento seleccionado combina hoteles de categoría internacional en ciudades principales con experiencias más auténticas en campamentos beduinos del desierto.
Circuitos de lujo para viajeros exigentes
Los programas premium elevan considerablemente el nivel de servicios, incorporando alojamientos exclusivos, transporte privado y accesos especiales a sitios arqueológicos. Estos circuitos pueden incluir visitas privadas a Petra durante horas de menor afluencia, cenas privadas en ubicaciones históricas y encuentros organizados con personalidades locales como arqueólogos, artistas o líderes comunitarios.
El componente gastronómico recibe atención particular, presentando la rica tradición culinaria jordana en restaurantes seleccionados y mediante experiencias como clases de cocina con familias locales. Los spas de lujo en el Mar Muerto ofrecen tratamientos personalizados, mientras que en Wadi Rum los campamentos cinco estrellas proporcionan suites privadas con baño completo sin comprometer la autenticidad de la experiencia desértica. Entre los mejores circuitos de Voyage Privé, encontrará opciones de alta gama que combinan confort excepcional con immersión cultural profunda.
Circuitos temáticos especializados
Los itinerarios temáticos atienden intereses específicos como arqueología, fotografía, senderismo o espiritualidad. Los circuitos arqueológicos profundizan en la historia de civilizaciones que ocuparon sucesivamente el territorio jordano, desde los edomitas hasta el período islámico, con conferencias especializadas y acceso a sitios menos conocidos pero arqueológicamente significativos como Umm Qais o Karak.
Los programas fotográficos aprovechan las excepcionales condiciones lumínicas del desierto y la diversidad paisajística jordana, con salidas específicas durante las horas doradas y sesiones nocturnas de astrofotografía en Wadi Rum. Los circuitos de senderismo combinan caminatas en Petra con rutas por reservas naturales como Dana o Mujib, donde cañones espectaculares y biodiversidad única recompensan el esfuerzo físico. Los viajes de dimensión espiritual incluyen sitios bíblicos como el Monte Nebo, desde donde Moisés contempló la Tierra Prometida, y Betania del Jordán, lugar tradicional del bautismo de Cristo.
Mejor época para viajar a Jordania
Las estaciones intermedias, primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre), ofrecen condiciones climáticas ideales para explorar Jordania cómodamente. Durante estos períodos, las temperaturas diurnas oscilan entre 20-25°C, perfectas para largas caminatas en sitios arqueológicos, mientras que las noches permanecen frescas sin ser frías. La ausencia de precipitaciones garantiza cielos despejados y visibilidad excepcional para fotografía y observación astronómica en el desierto.
El invierno jordano (diciembre-febrero) presenta la ventaja de precios más atractivos y menor afluencia turística, aunque las temperaturas nocturnas pueden descender significativamente, especialmente en desierto y altiplanos. Las precipitaciones, aunque escasas, se concentran durante esta época y pueden ocasionalmente complicar accesos a sitios remotos. Sin embargo, los paisajes adquieren tonalidades diferentes y la luz invernal realza los colores de la arenisca de Petra de manera espectacular.
El verano (junio-agosto) requiere precauciones especiales debido a temperaturas que frecuentemente superan los 40°C en zonas desérticas y el valle del Jordán. Los circuitos estivales adaptan horarios para maximizar actividades durante las primeras horas matutinas y al atardecer, reservando las horas centrales del día para visitas a museos, descanso en hoteles climatizados o actividades bajo techo. A pesar del calor, el verano ofrece jornadas más largas y cielos constantemente despejados.
Aspectos prácticos para planificar su circuito
Documentación y formalidades de entrada
Los ciudadanos españoles pueden ingresar a Jordania mediante pasaporte con validez mínima de seis meses desde la fecha de entrada. El visado turístico se obtiene fácilmente al llegar al aeropuerto de Ammán por 40 dinares jordanos (aproximadamente 56 euros) para estancias hasta 30 días. Alternativamente, el Jordan Pass, disponible online, incluye el visado más entradas a más de 40 sitios turísticos, resultando económicamente ventajoso para estancias superiores a tres días.
No se exigen vacunas específicas para ingresar a Jordania desde España, aunque se recomiendan las habituales vacunas de viaje como hepatitis A y B, tifoidea y actualización del tétanos. El seguro médico de viaje, aunque no obligatorio, resulta altamente recomendable considerando costos de atención médica privada y posibles evacuaciones médicas. Las autoridades jordanas ocasionalmente solicitan comprobantes de fondos suficientes o billetes de retorno, especialmente para viajeros independientes.
Moneda y aspectos financieros
El dinar jordano (JOD) constituye la moneda oficial, con tipo de cambio relativamente estable frente al euro (aproximadamente 1 JOD = 1,40 EUR). Los cajeros automáticos abundan en ciudades principales y aceptan tarjetas internacionales, aunque conviene verificar comisiones bancarias antes del viaje. En sitios remotos como Wadi Rum, el efectivo permanece indispensable para pequeñas compras y propinas.
Las tarjetas de crédito internacionales se aceptan ampliamente en hoteles, restaurantes y tiendas de turistas en destinos principales, pero muchos comercios locales y transportes públicos requieren pago en efectivo. El regateo forma parte integral de la cultura comercial en mercados tradicionales, mientras que precios fijos predominan en establecimientos modernos. Las propinas (llamadas "baksheesh") se esperan en restaurantes (10-15%), para guías turísticos y conductores, y por pequeños servicios.
Clima y equipaje recomendado
La amplitud térmica diaria significativa en regiones desérticas requiere ropa apropiada para temperaturas variables. Durante el día, prendas ligeras de algodón protegen del sol intenso, mientras que por las noches una chaqueta ligera o suéter resulta indispensable. El calzado cómodo para caminar es fundamental, considerando terrenos irregulares en sitios arqueológicos y posibles caminatas prolongadas.
La protección solar adquiere importancia capital debido a la altitud considerable de muchos sitios y la intensidad de radiación ultravioleta en ambiente desértico. Sombrero, gafas de sol de calidad y protector solar con factor alto forman parte del equipaje esencial. Una botella de agua reutilizable permite mantenerse hidratado durante excursiones, aunque el agua embotellada se encuentra fácilmente en todos los destinos turísticos.
Gastronomía y experiencias culturales
La cocina jordana refleja influencias mediterráneas, levantinas y beduinas en platos que priorizan ingredientes frescos, especias aromáticas y técnicas culinarias ancestrales. El mansaf, plato nacional preparado con cordero en salsa de yogurt fermentado sobre arroz, se sirve tradicionalmente en ocasiones especiales y representa la hospitalidad jordana. Los mezze, selección de pequeños platos fríos y calientes, permiten degustar diversidad de sabores en una sola comida.
Los mercados tradicionales como el zoco de Ammán o los pequeños comercios de Madaba ofrecen especias locales, frutos secos y dulces árabes que constituyen recuerdos gastronómicos auténticos. El té negro con azúcar y hierbabuena fresca acompaña virtualmente cada encuentro social, mientras que el café árabe perfumado con cardamomo se sirve en pequeñas tazas como símbolo de bienvenida. Las experiencias culinarias organizadas, como cenas beduinas alrededor de fogatas en Wadi Rum, combinan gastronomía tradicional con música y narrativa local.
Los talleres de cocina familiar permiten aprender preparación de especialidades como falafel, hummus o knafeh, el postre más popular del país elaborado con queso, semolina y jarabe de azúcar. Estos encuentros culturales facilitan interacción auténtica con jordanos locales y comprensión profunda de tradiciones culinarias que trascienden la simple alimentación para convertirse en expresión de identidad cultural.
Consejos para aprovechar al máximo su circuito
La preparación previa mediante lectura sobre historia y cultura jordanas enriquece significativamente la experiencia de viaje. Conocimientos básicos sobre civilización nabatea, período islámico y contexto geopolítico contemporáneo proporcionan contexto para interpretar sitios visitados y conversaciones con habitantes locales. Aplicaciones móviles con mapas offline y traducción árabe-español resultan útiles para momentos de exploración independiente.
El respeto por costumbres locales facilita interacciones positivas y acceso a experiencias auténticas. Vestimenta modesta, especialmente en sitios religiosos, demuestra consideración cultural, mientras que aprender saludos básicos en árabe ("Ahlan wa sahlan" - bienvenido, "Shukran" - gracias) genera sonrisas y apertura. Durante el Ramadán, mostrar sensibilidad hacia prácticas de ayuno y ofrecer disculpas antes de comer o beber en público demuestra respeto cultural.
La flexibilidad en itinerarios permite aprovechar oportunidades imprevistas como invitaciones espontáneas, festivales locales o condiciones climáticas favorables para actividades específicas. Los mejores circuitos jordanos equilibran programación estructurada con tiempo libre suficiente para exploración personal, compras en mercados locales o simplemente asimilar experiencias vividas en este reino que combina magistralmente tradición milenaria con hospitalidad contemporánea.