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Circuitos por Mendoza
Sumario
Mendoza se alza majestuosa al pie de la Cordillera de los Andes como uno de los destinos más cautivadores de Argentina, donde la pasión por el vino se fusiona con paisajes montañosos de belleza incomparable. Esta provincia cuyana ha conquistado el reconocimiento mundial por sus excepcionales vinos, especialmente el emblemático Malbec, mientras ofrece aventuras al aire libre que van desde el montañismo hasta el rafting en aguas cristalinas.
La geografía mendocina presenta contrastes extraordinarios: desde viñedos ondulantes que se extienden hasta el horizonte hasta picos nevados que superan los 6.000 metros de altura. Aconcagua, el coloso de América, domina el paisaje occidental, atrayendo a montañistas de todo el planeta que buscan conquistar la cumbre más alta del hemisferio occidental.
Los circuitos por esta región permiten sumergirse en una cultura vitivinícola centenaria, disfrutar de la gastronomía regional y contemplar algunos de los atardeceres más espectaculares del continente sudamericano. Cada rincón mendocino cuenta una historia diferente, desde las bodegas tradicionales hasta los modernos establecimientos que han revolucionado la enología argentina.
Los circuitos más hermosos a Mendoza con Voyage Privé
1. 9 días de tour entre cultura y tesoros naturales

Un recorrido excepcional de 9 días que fusiona gastronomía, tango, viñedos y naturaleza en una experiencia integral por Argentina. Este circuito comienza en Buenos Aires, la cosmopolita capital con aires europeos, para continuar hacia Mendoza, región vinícola famosa mundialmente por su Malbec, la variedad de uva nacional que ha posicionado a Argentina entre los principales productores vitivinícolas del mundo.
El itinerario incluye una inmersión completa en las tradiciones mendocinas con visitas a las zonas de Maipú y Luján de Cuyo, donde los viajeros descubrirán 2 bodegas y una fábrica de aceitunas durante la primera jornada. La experiencia se enriquece al día siguiente con un recorrido por los viñedos que incluye denominaciones de origen famosas como Alta Vista, Catena Zapata, Chandon y Norton, culminando con un almuerzo incluido y degustaciones de vinos en una tercera bodega.
La aventura mendocina alcanza su punto culminante con el senderismo precordillerano andino, donde los paisajes magníficos de la precordillera ofrecen caminatas por senderos de montaña y tardes libres para disfrutar de la naturaleza. Los alojamientos seleccionados incluyen el Hotel Argentino en habitación Standard, mientras que el programa gastronómico garantiza desayunos incluidos y experiencias culinarias auténticas como la elaboración de empanadas, carne y alfajores.
Lo que más nos gusta: La combinación perfecta entre cultura del vino con visitas a bodegas prestigiosas, el senderismo en la precordillera andina y las experiencias gastronómicas auténticas con elaboración participativa de especialidades argentinas tradicionales.
2. Entre Iguazú y los Andes

Una travesía extraordinaria que conecta las majestuosas Cataratas del Iguazú con los picos nevados de la Cordillera de los Andes, pasando por Mendoza, donde la tradición vinícola argentina cobra vida en cada sorbo de Malbec. Este circuito de 12 días incluye vuelos internacionales e internos, así como la compañía de un guía de habla hispana que enriquece cada etapa con conocimientos profundos sobre la cultura y geografía argentinas.
El programa mendocino comienza con un paseo de medio día para descubrir las bodegas más reconocidas en las inmediaciones de la ciudad, donde los visitantes aprenden sobre las técnicas de irrigación milenarias, el proceso completo de elaboración y embotellamiento de los vinos, culminando con degustaciones que incluyen el tradicional Malbec y otras variedades locales de prestigio internacional.
La experiencia alcanza su apogeo con una excursión de día completo hacia la cordillera de los Andes, bordeando el río Mendoza hasta obtener vistas majestuosas del Cordón del Plata y el Dique Potrerillos. El recorrido incluye Uspallata, antiguo asentamiento de aborígenes Huarpes, el Puente del Inca con sus aguas termales naturales, y el mirador del Cerro Aconcagua desde donde se accede a la Laguna Horcones y al Parque Provincial Aconcagua, culminando en Las Cuevas a 3.200 metros de altitud.
Lo que más nos gusta: El alojamiento en hoteles 4* como el Raíces Aconcagua, la experiencia completa en bodegas con degustaciones del célebre Malbec y la excursión a la cordillera con vistas al Aconcagua, el pico más alto de América a 6.959 metros de altitud.
Rutas del Vino: Un Viaje Sensorial por los Viñedos
Las rutas vitivinícolas mendocinas constituyen la experiencia central de cualquier visita a la región, donde cada valle aporta características únicas que se reflejan en sus caldos excepcionales. Maipú y Luján de Cuyo conforman la zona vitivinícola tradicional, con bodegas centenarias que han perfeccionado sus técnicas durante generaciones.
El Valle de Uco emerge como la nueva estrella de la vitivinicultura argentina, situado a mayor altitud y beneficiándose de condiciones climáticas excepcionales que producen vinos de elegancia y complejidad extraordinarias. Tupungato, Tunuyán y San Carlos componen este triángulo dorado donde las bodegas boutique alternan con establecimientos de renombre internacional.
Las degustaciones guiadas revelan los secretos del terroir mendocino, explicando cómo la altitud, el clima seco y los suelos aluvionales contribuyen a crear vinos únicos. Los mejores circuitos de Voyage Privé incluyen cenas maridaje donde cada plato se armoniza perfectamente con vinos seleccionados, creando experiencias gastronómicas memorables.

Cosecha y Vendimia
Durante marzo y abril, Mendoza se transforma con la llegada de la vendimia, cuando los viñedos cobran vida con la recolección de uvas maduras. Esta celebración tradicional combina trabajo y festividad, permitiendo a los visitantes participar en la cosecha manual mientras aprenden sobre los procesos ancestrales de elaboración del vino.
Montañismo y Aventuras en las Alturas
La Cordillera de los Andes ofrece desafíos montañistas para todos los niveles, desde caminatas suaves por senderos de montaña hasta expediciones técnicas hacia cumbres que rozan los cielos patagónicos. Aconcagua atrae a alpinistas experimentados que buscan superar sus límites en la "Cumbre de América", mientras que cerros como el Plata y el Tupungato proporcionan alternativas menos técnicas pero igualmente gratificantes.
Los circuitos de trekking atraviesan paisajes diversos donde lagos de montaña reflejan picos nevados, quebradas coloridas revelan formaciones geológicas milenarias y vegas de altura albergan fauna autóctona adaptada a condiciones extremas. Puente del Inca fascina con sus formaciones naturales de colores ocres y naranjas, mientras las aguas termales de Cacheuta ofrecen relajación tras jornadas de actividad física intensa.
Las excursiones en vehículos todo terreno permiten acceder a rincones remotos de la cordillera, donde cóndores andinos planean sobre valles profundos y vicuñas pastan en praderas de altura. Los guías especializados comparten conocimientos sobre flora, fauna y geología andina, enriqueciendo cada expedición con información científica fascinante.
Ciudad de Mendoza: Oasis Urbano en el Desierto
La capital mendocina sorprende con su diseño urbano único, donde amplias avenidas arboladas y espacios verdes abundantes contrastan con el entorno árido circundante. El sistema de acequias coloniales continúa irrigando la ciudad, manteniendo viva una tradición hidráulica que data del siglo XVI y que permite la existencia de este oasis en pleno desierto cuyo.
El microcentro alberga museos que narran la historia vitivinícola regional, teatros donde se presentan espectáculos de tango y folclore, y restaurantes que elevan la gastronomía cuyana a niveles gourmet. La Peatonal Sarmiento bulle de actividad comercial y cultural, mientras los mercados locales exhiben productos regionales como aceitunas, frutos secos y conservas artesanales.
Los parques urbanos proporcionan refugio del sol intenso mendocino, especialmente el Parque General San Martín con su lago artificial, rosedal y anfiteatro Frank Romero Day. El Cerro de la Gloria ofrece vistas panorámicas sobre la ciudad y la cordillera, coronado por el monumento al Ejército de los Andes que recuerda la gesta sanmartiniana.
Gastronomía Regional
La cocina mendocina celebra productos locales excepcionales: carnes asadas a la parrilla con leña de vid, empanadas rellenas de carne cortada a cuchillo, locro preparado según recetas ancestrales y postres elaborados con dulce de membrillo y nueces. Los asados dominicales se convierten en ceremonias sociales donde familias y amigos comparten momentos especiales alrededor del fuego.
Termas y Relajación en Entornos Naturales
Las aguas termales mendocinas brotan de las profundidades terrestres cargadas de minerales beneficiosos para la salud, creando spas naturales en marcos incomparables de montañas y valles. Cacheuta combina tradición termal con instalaciones modernas, ofreciendo tratamientos de hidroterapia en piscinas al aire libre donde la temperatura del agua contrasta placenteramente con el aire fresco de montaña.
Villavicencio atrae con sus aguas minerales naturales y su hotel histórico enclavado en un paisaje de cerros multicolores. Los tratamientos de talasoterapia aprovechan las propiedades curativas de estas aguas, mientras actividades complementarias como yoga y meditación completan la experiencia de bienestar integral.
Las termas de Los Molles proporcionan un refugio tranquilo en plena cordillera, donde pequañas pozas naturales permiten relajarse mientras se contempla la inmensidad andina. El silencio montañoso solo se interrumpe por el murmullo del agua y el viento entre los picos, creando una atmósfera de paz profunda.

Deportes de Aventura y Actividades al Aire Libre
Los ríos mendocinos ofrecen emociones fuertes para amantes de deportes acuáticos, donde el rafting y el kayak permiten descender rápidos espumosos rodeados de paisajes cordilleranos espectaculares. El río Mendoza presenta diferentes grados de dificultad según la época del año y el nivel de deshielo, adaptándose tanto a principiantes como a expertos.
El ciclismo de montaña encuentra en Mendoza terrenos ideales, con senderos que serpentean entre viñedos, ascienden hacia refugios de montaña y descienden por quebradas rocosas. Las bicicletas eléctricas han revolucionado las excursiones, permitiendo que personas de diferentes condiciones físicas disfruten de rutas que antes resultaban prohibitivas.
La escalada en roca atrae a deportistas técnicos hacia formaciones rocosas de los alrededores, donde paredes de granito y conglomerado ofrecen rutas variadas. Los instructores certificados acompañan a principiantes en sus primeras experiencias verticales, mientras escaladores experimentados encuentran desafíos que ponen a prueba sus habilidades.
Para quienes buscan una conexión más pausada con la naturaleza, las cabalgatas son una experiencia imperdible. A lomo de caballo, es posible recorrer caminos rurales que atraviesan viñedos, campos abiertos y riberas del río Mendoza, combinando aventura, tradición y paisajes únicos. Algunas estancias locales, como Rancho Viejo, se han especializado en este tipo de propuestas, ofreciendo recorridos guiados que ponen en valor la cultura criolla y el entorno natural, siempre con un enfoque respetuoso y auténtico.
Estaciones de Esquí y Deportes de Invierno
Durante los meses invernales, las montañas mendocinas se cubren de nieve transformándose en centros de esquí que rivalizan con destinos internacionales. Las Leñas emerge como la estación más prestigiosa, con pistas que descienden desde altitudes superiores a los 3.000 metros, ofreciendo nieve polvo y pendientes desafiantes para esquiadores avanzados.
Vallecitos proporciona una alternativa más familiar y accesible, ideal para quienes se inician en deportes de invierno o prefieren un ambiente más relajado. Las escuelas de esquí cuentan con instructores especializados que enseñan técnicas básicas y avanzadas, mientras el equipamiento de alquiler garantiza que todos puedan disfrutar de la experiencia nevada.
Las actividades invernales trascienden el esquí tradicional: raquetas de nieve permiten caminatas por bosques silenciosos, trineos tirados por perros ofrecen aventuras únicas y la fotografía de paisajes nevados captura momentos mágicos bajo cielos cristalinos de montaña.
Parques Nacionales y Reservas Naturales
El Parque Provincial Aconcagua protege no solo la montaña más alta de América, sino también ecosistemas únicos de alta montaña donde la vida se adapta a condiciones extremas. Los senderos interpretativos educan sobre flora endémica, procesos glaciares y adaptaciones evolutivas que permiten la supervivencia en ambientes hostiles.
La Reserva Natural Villavicencio conserva paisajes de pre-cordillera donde guanacos, zorros colorados y cóndores encuentran refugio seguro. Las formaciones geológicas multicolores crean un espectáculo visual impresionante, especialmente durante las horas doradas del amanecer y atardecer cuando los minerales brillan con intensidades cambiantes.
Laguna del Diamante fascina con sus aguas color turquesa que reflejan el volcán Maipo, creando postales naturales de belleza sobrecogida. La laguna se forma por el deshielo de glaciares circundantes, manteniendo temperaturas frías incluso durante el verano y albergando fauna acuática adaptada a condiciones de altura.
Artesanías y Cultura Local
Los artesanos mendocinos mantienen vivas tradiciones ancestrales, trabajando cuero, madera, cerámica y textiles con técnicas transmitidas por generaciones. Los mercados de artesanías exhiben productos únicos: ponchos tejidos con lana de vicuña, objetos de cuero repujado, cerámicas decoradas con motivos prehispánicos y joyería elaborada con piedras semipreciosas de la región.
La música folclórica resonó en peñas donde guitarristas virtuosos interpretan cuecas, zambas y chacareras que narran historias de amor, trabajo y paisajes cuyanos. Los festivales folclóricos congregan a intérpretes locales y visitantes que comparten la pasión por tradiciones musicales que conectan con las raíces culturales argentinas más profundas.
Los talleres artesanales abren sus puertas a visitantes curiosos, enseñando técnicas tradicionales de elaboración de dulces regionales, tejido en telares manuales y curtido de cueros siguiendo métodos que los pueblos originarios perfeccionaron durante milenios. Estas experiencias permiten llevarse no solo souvenirs, sino conocimientos prácticos y conexiones humanas auténticas.
Mendoza trasciende la simple denominación de destino turístico para convertirse en una experiencia transformadora donde cada sentido encuentra estímulos únicos. Desde la primera copa de Malbec hasta la contemplación del Aconcagua al amanecer, cada momento mendocino queda grabado en la memoria como testimonio de la grandeza natural y cultural argentina.