Crucero Roma: guía completa de itinerarios desde Civitavecchia - Voyage Privé

Crucero Roma


Sumario

Organizar un viaje que combine la majestuosidad de Roma con la libertad de surcar el Mediterráneo constituye una decisión acertada para quienes buscan maximizar su tiempo, reducir la logística de reservas múltiples y disfrutar de servicios premium a bordo. Los cruceros que incluyen Civitavecchia en su itinerario permiten acceder en pocas horas al Coliseo, los Museos Vaticanos o la Fontana di Trevi, mientras el barco aguarda para proseguir hacia otros puertos emblemáticos del mar Tirreno y más allá. Registrarse en plataformas especializadas en ventas privadas de viajes abre la puerta a paquetes combinados exclusivos, hoteles de alta categoría en el centro histórico romano y cruceros en régimen Todo Incluido con tarifas privilegiadas que optimizan cada euro invertido en experiencias inolvidables.

Los hoteles más bonitos en Roma y cruceros por el Mediterráneo

1. Estancia en Roma y crucero por el Mediterráneo con MSC

Este paquete combina lo mejor de dos mundos: 3 noches en la Ciudad Eterna para descubrir sus monumentos milenarios, seguidas de 7 noches navegando por el Mediterráneo a bordo de MSC. El itinerario incluye escalas en Civitavecchia, Palermo, Cagliari, Palma de Mallorca, Valencia, Marsella y Génova. Una fórmula ideal para quienes desean explorar Roma con calma antes de embarcarse en una experiencia marítima completa, con todas las comodidades y servicios a bordo.

Lo que nos encanta: la posibilidad de disfrutar de Roma sin prisas antes del crucero, con traslados organizados y opciones de camarotes adaptadas a cada presupuesto.

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2. Leyendas del Mediterráneo - Roma

El crucero Leyendas del Mediterráneo ofrece 8 días y 7 noches de navegación con escala en Civitavecchia (Roma), además de paradas en Livorno, Villefranche, Málaga y Alicante. Este itinerario permite descubrir algunos de los puertos más emblemáticos del Mediterráneo occidental. La oferta incluye régimen Todo Incluido y camarote exterior garantizado, asegurando una experiencia cómoda y sin preocupaciones desde el primer momento del embarque.

Lo que nos encanta: el régimen Todo Incluido que permite disfrutar sin límites de la gastronomía y las actividades a bordo, con vistas al mar garantizadas.

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3. Mini Crucero Fin de Año Grimaldi - Roma

Esta propuesta de Grimaldi Lines conecta Barcelona con Civitavecchia en un formato mini crucero o ferry, perfecto para quienes buscan una escapada breve o desean utilizar el barco como base flotante durante su estancia en Roma. La oferta incluye opciones con traslados organizados al centro de Roma, visitas guiadas opcionales y la flexibilidad de diseñar su propia experiencia. Ideal para celebraciones especiales o escapadas de fin de semana prolongado.

Lo que nos encanta: la versatilidad de usar el barco como hotel flotante, evitando cambios de alojamiento y optimizando el tiempo en tierra.

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4. Crucero 5 Maravillas del Mediterráneo con todo incluido

Este crucero de 8 días recorre las joyas del Mediterráneo con escala destacada en Civitavecchia (Roma), además de Nápoles, Livorno, Villefranche, Marsella y regreso a Barcelona. La fórmula Todo Incluido garantiza una experiencia sin sorpresas, con comidas, bebidas y entretenimiento incluidos. Las excursiones opcionales permiten personalizar cada escala según los intereses del viajero, desde visitas culturales hasta experiencias gastronómicas.

Lo que nos encanta: el itinerario completo que combina grandes capitales culturales con puertos pintorescos, todo en régimen sin preocupaciones.

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Introducción: ¿qué significa crucero Roma y por qué elegirlo?

Diferencia: salida desde Roma vs escala en Roma vs mini?crucero/ferry

Comprender las distintas modalidades de crucero vinculadas a Roma resulta fundamental para seleccionar la opción más adecuada. Los cruceros con salida desde Civitavecchia permiten embarcar y desembarcar en el puerto oficial de la capital italiana, situado aproximadamente a 80 kilómetros al noroeste del centro histórico, facilitando el acceso mediante tren regional, traslado privado o shuttle organizado. Por otro lado, los cruceros con escala en Civitavecchia forman parte de itinerarios más amplios por el Mediterráneo, ofreciendo entre seis y diez horas para explorar Roma antes de proseguir hacia otros destinos como Nápoles, Palermo o Marsella. Finalmente, los mini cruceros o ferries operados por navieras como Grimaldi Lines conectan Barcelona con Civitavecchia en travesías nocturnas, funcionando como alojamiento flotante durante estancias de dos o tres días en la Ciudad Eterna. Cada formato responde a perfiles diferentes: quienes desean combinar cultura urbana con navegación extensa, viajeros ávidos de múltiples destinos en una sola reserva, o aventureros que buscan fórmulas económicas y flexibles para descubrir Italia desde el mar.

Ventajas de elegir un crucero que pase por Civitavecchia

Optar por un crucero con paso por Civitavecchia abre un abanico de posibilidades difíciles de igualar mediante reservas tradicionales. La principal ventaja reside en acceder a Roma, epicentro de civilización occidental, sin necesidad de coordinar vuelos internos, traslados complejos o múltiples alojamientos, puesto que el barco actúa como base móvil y confortable. Los puertos de Civitavecchia disponen de excelentes conexiones ferroviarias y por carretera hacia el corazón de la ciudad, permitiendo organizar excursiones independientes o contratar servicios guiados con garantía de regreso puntual. Además, estos itinerarios suelen combinar Roma con enclaves mediterráneos de primer nivel: Florencia y Pisa desde Livorno, la Costa Azul desde Villefranche, o las Baleares y la costa levantina española. Esta diversidad maximiza el rendimiento del tiempo y del presupuesto, evitando gastos repetidos en hoteles y restaurantes terrestres. Muchas navieras proponen paquetes combinados que incluyen noches previas o posteriores al embarque en hoteles céntricos de Roma, optimizando la logística y permitiendo explorar con calma el Coliseo, el Vaticano y el Trastevere antes de zarpar. Descubrir ofertas de estancia combinada con crucero MSC puede transformar un viaje convencional en una experiencia premium sin esfuerzo adicional.

Resumen rápido de itinerarios habituales (3, 7, 8 días)

Los cruceros que transitan por Civitavecchia se estructuran en tres duraciones principales, cada una con características propias. Los mini cruceros de dos a cuatro días, operados frecuentemente por Grimaldi Lines en formato ferry, conectan Barcelona con el puerto romano mediante travesías nocturnas, permitiendo utilizar el barco como hotel flotante durante escapadas breves ideales para puentes festivos o celebraciones especiales. Los cruceros de siete días constituyen el formato más demandado, combinando puertos italianos emblemáticos (Civitavecchia, Nápoles, Livorno, Palermo) con escalas en Francia (Marsella, Villefranche) y España (Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca), ofreciendo entre seis y diez horas en cada destino para excursiones organizadas o exploración independiente. Los itinerarios de ocho días o superiores amplían el recorrido incluyendo Cagliari en Cerdeña, Génova, Málaga o Alicante, proporcionando mayor variedad paisajística y cultural. Las navieras predominantes en estas rutas son MSC, Pullmantur con el buque Sovereign, y Grimaldi Lines, todas operando principalmente entre abril y octubre, temporada óptima para disfrutar del clima mediterráneo. Consultar cruceros de ocho días en régimen Todo Incluido permite anticipar costes y servicios incluidos, facilitando la toma de decisiones informada.

Itinerarios típicos y qué ver en cada escala

Itinerario ejemplo 1: mini?crucero / ferry (2–4 días) — uso como base u hotel

El concepto de mini crucero o ferry entre Barcelona y Civitavecchia representa una alternativa ingeniosa para quienes desean visitar Roma sin multiplicar reservas de alojamiento. Grimaldi Lines opera servicios regulares con salidas nocturnas desde el puerto catalán, navegando durante aproximadamente veinte horas hasta alcanzar el litoral romano a primera hora de la mañana siguiente. Este sistema permite desembarcar temprano, dedicar jornadas completas a recorrer el centro histórico, los Museos Vaticanos o el Coliseo, y reembarcar al anochecer para el regreso nocturno a Barcelona. El barco funciona como hotel flotante, eliminando la necesidad de trasladar equipaje entre distintos establecimientos terrestres y ofreciendo tarifas competitivas que incluyen camarote, comidas a bordo y entretenimiento. Esta fórmula resulta especialmente atractiva para grupos familiares que viajan con vehículo propio, pues muchos ferries admiten automóviles a bordo, facilitando desplazamientos autónomos una vez en tierra italiana. Los paquetes suelen incorporar opciones de traslado organizado desde Civitavecchia hasta puntos neurálgicos de Roma, así como visitas guiadas opcionales al Vaticano, el Foro Romano y la Basílica de San Pedro. Explorar ofertas de mini crucero Grimaldi con traslados incluidos simplifica la logística y garantiza aprovechar cada minuto en la capital italiana.

Itinerario ejemplo 2: crucero de 7–8 días por el Mediterráneo (incluye Civitavecchia / Roma)

Los cruceros semanales por el Mediterráneo occidental con escala en Civitavecchia constituyen la opción predilecta para viajeros que buscan equilibrio entre diversidad de destinos y profundidad de cada visita. Un itinerario típico parte de Barcelona el primer día, navega durante la jornada siguiente, y atraca en Civitavecchia al tercer día entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde, concediendo diez horas para explorar Roma visitando el Coliseo, el Vaticano, la Fontana di Trevi y el Panteón. El cuarto día conduce a Nápoles, punto de partida para excursiones a Pompeya, la costa Amalfitana o el casco histórico napolitano. El quinto día, la escala en Livorno abre las puertas de la Toscana, permitiendo visitar Florencia, Pisa o los viñedos del Chianti. El sexto día toca Villefranche o Marsella, ofreciendo acceso a la Costa Azul francesa, Niza, Mónaco o el puerto marsellés con su emblemática Notre-Dame de la Garde. El séptimo día transcurre navegando de regreso, y el octavo culmina en Barcelona. Este formato garantiza tiempo suficiente en cada puerto para excursiones organizadas o exploración autónoma, con servicios de pensión completa o Todo Incluido a bordo que eliminan preocupaciones gastronómicas. Consultar cruceros de ocho días con régimen Todo Incluido asegura disfrutar de gastronomía premium y entretenimiento sin límites durante la travesía.

Excursiones recomendadas desde Civitavecchia: Roma exprés, Vaticano y Coliseo

Optimizar una escala en Civitavecchia exige seleccionar excursiones adaptadas al tiempo disponible y a los intereses personales. La excursión Roma Exprés, con duración de seis a ocho horas, proporciona un recorrido panorámico en autocar o tren que abarca los monumentos esenciales: vistas exteriores del Coliseo, paseo por el Foro Romano, parada fotográfica en el Circo Máximo, visita a la Fontana di Trevi, la Plaza de España, el Panteón y la Plaza Navona, con tiempo libre para almorzar en trattorias tradicionales. Esta modalidad resulta ideal para escalas breves, pues maximiza los puntos de interés sin requerir entradas anticipadas ni enfrentar largas colas. La excursión centrada en el Vaticano dedica medio día a explorar los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro, incluyendo acceso prioritario y guía especializado en historia del arte y arquitectura renacentista. Perfecta para entusiastas del patrimonio religioso y artístico. Por último, la excursión al Coliseo y Foro Romano ofrece entrada sin colas al anfiteatro imperial, recorrido por el interior con explicaciones sobre gladiadores y espectáculos, seguido de visita al Foro y el Palatino, cuna legendaria de la fundación de Roma. Reservar estas excursiones a través de la naviera garantiza regreso puntual al barco, eliminando riesgos de retrasos, aunque contratar operadores locales puede resultar más económico si se gestiona con antelación y responsabilidad. Algunos paquetes combinados, como el de estancia más crucero MSC Seaview, incluyen opciones de excursiones preconfiguradas.

Visitar Roma durante una escala: planes según el tiempo disponible

Escala corta (6–8 horas): recorrido óptimo y tiempos de transporte

Aprovechar una escala de seis a ocho horas en Civitavecchia requiere planificación milimétrica y expectativas realistas sobre lo factible en dicho margen temporal. Tras desembarcar y completar trámites aduaneros (treinta a cuarenta y cinco minutos), el viajero debe decidir entre tomar el tren regional desde la estación de Civitavecchia hasta Roma Termini (cuarenta y cinco a ochenta minutos según el tipo de servicio) o contratar un traslado privado que reduce el trayecto a una hora y cuarto puerta a puerta. Descontando estos desplazamientos y reservando al menos una hora de margen antes del horario de zarpe para reembarcar sin sobresaltos, quedan entre tres y cuatro horas netas en la capital. El itinerario óptimo parte de la estación Termini o la Plaza Venezia, camina por la Via dei Fori Imperiali hasta el Coliseo (fotografías exteriores, quince minutos), continúa hacia el Foro Romano para vistas panorámicas (otros quince minutos), se dirige a la Fontana di Trevi (quince minutos más), prosigue al Panteón (diez minutos), y culmina en la Plaza Navona antes de regresar. Este recorrido concentra los iconos más emblemáticos en un radio de dos kilómetros, evitando entradas a museos o monumentos con colas extensas, priorizando la experiencia urbana y fotográfica. Calzado cómodo, botella reutilizable de agua y verificación constante del horario de regreso resultan imprescindibles para disfrutar sin ansiedad.

Escala media (1 día): visitas imprescindibles y logística

Disponer de un día completo (diez a doce horas) en Roma durante una escala de crucero transforma radicalmente las posibilidades de inmersión cultural y patrimonial. Saliendo del puerto hacia las siete u ocho de la mañana y llegando al centro hacia las nueve, la jornada puede estructurarse dedicando la mañana a los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro, reservando entradas sin colas con meses de antelación para evitar esperas superiores a dos horas en temporada alta. Tras esta inmersión en el arte renacentista y barroco, el almuerzo en el barrio de Trastevere o cerca de Campo de' Fiori ofrece una pausa gastronómica auténtica en trattorias familiares. La tarde se consagra a la Roma clásica: entrada reservada al Coliseo (audioguía incluida), recorrido por el Foro Romano y el Palatino, seguido de un paseo al atardecer por la Fontana di Trevi, la Plaza de España y el Panteón, aprovechando la luz dorada que baña los monumentos y la menor afluencia turística. El regreso al puerto hacia las seis o siete de la tarde deja margen suficiente para reembarcar sin prisas. Comprar entradas online, utilizar el metro (línea A para el Vaticano, línea B para el Coliseo) y llevar mapa offline o aplicación de navegación garantizan fluidez logística. Contratar un guía privado o unirse a tours en grupos reducidos enriquece la experiencia sin comprometer la autonomía horaria. Algunos paquetes de crucero, como los ofrecidos en combinación con estancia previa, incluyen traslados y excursiones de día completo.

Estancia de 2–3 días: cómo combinar ciudad y crucero (sugerencia de programa)

Prolongar la experiencia romana con dos o tres días previos o posteriores al embarque permite saborear la ciudad sin el apremio de las escalas breves, descubriendo rincones menos transitados y disfrutando del ritmo local. La fórmula ideal consiste en llegar a Roma dos o tres días antes del crucero, alojarse en el centro histórico o cerca de Termini, y diseñar un programa equilibrado que combine grandes monumentos, gastronomía y momentos de descanso. El primer día puede dedicarse a la Roma clásica: Coliseo, Foro Romano, Palatino y Circo Máximo, con paseo vespertino por Via dei Fori Imperiali. El segundo día se consagra al Vaticano y Trastevere: Museos Vaticanos, Capilla Sixtina, Basílica de San Pedro, almuerzo en Trastevere, y tarde en Villa Borghese o Castel Sant'Angelo. El tercer día explora la Roma barroca y las compras: Fontana di Trevi, Plaza de España, Panteón, Plaza Navona, Via del Corso y mercado de Campo de' Fiori, con traslado a Civitavecchia por la tarde para embarcar relajados. Esta modalidad permite cenar en restaurantes tradicionales, disfrutar de Roma iluminada al anochecer cuando los turistas de día se retiran, y asimilar la historia milenaria sin agobios. Numerosos paquetes combinan tres noches de hotel en Roma más siete noches de crucero, con traslados incluidos entre alojamiento y puerto, como el combinado con MSC Seaview, ofreciendo servicios Todo Incluido a bordo y flexibilidad en tierra.

Cómo llegar y trasladarse: Civitavecchia ? Roma (opciones y consejos)

Trenes regionales: horarios, compra de billetes y duración

El tren regional representa la opción más económica y flexible para trasladarse entre Civitavecchia y Roma, aunque requiere planificación y conocimiento del sistema ferroviario italiano. La estación de tren de Civitavecchia se ubica a diez o quince minutos a pie del puerto de cruceros, accesible también mediante taxi o autobús lanzadera en cinco minutos. Trenitalia opera servicios regionales con frecuencia aproximada de treinta a sesenta minutos durante el día, más densa en horas punta matutinas y vespertinas. La duración del trayecto oscila entre cuarenta y cinco minutos en trenes regionales veloces y ochenta minutos en servicios que realizan paradas intermedias. El destino principal es Roma Termini, estación central y nudo de transportes de la capital, aunque algunos convoyes efectúan paradas en Ostiense, Trastevere o San Pietro. El precio del billete sencillo ronda los cinco a ocho euros, adquirible en taquillas, máquinas automáticas de la estación o mediante la aplicación móvil de Trenitalia. Resulta imprescindible validar el billete en las máquinas amarillas situadas en los andenes antes de subir al tren, requisito obligatorio para billetes regionales que, de omitirse, puede acarrear multas. Los trenes regionales carecen de asientos reservados, funcionando por orden de llegada, y pueden ir repletos en temporada alta, por lo cual se recomienda llegar con antelación al andén. Consultar horarios actualizados en la web oficial y calcular un margen de seguridad de al menos dos horas antes del zarpe del crucero para el regreso garantiza tranquilidad operativa.

Traslados privados y shuttles: ventajas e información práctica

Los traslados privados y shuttles compartidos constituyen alternativas más cómodas aunque menos económicas que el tren regional, optimizando tiempo y eliminando preocupaciones logísticas. Los traslados privados (taxi, coche con conductor, minivan) ofrecen recogida directa en el puerto de Civitavecchia o en el hotel de Roma, trayecto directo sin paradas intermedias de aproximadamente una hora a una hora y cuarto, y flexibilidad horaria adaptada a las necesidades del viajero. El precio orientativo oscila entre cien y ciento cincuenta euros por vehículo (capacidad hasta cuatro pasajeros), elevándose a ciento cincuenta-doscientos euros para grupos mayores o vehículos premium. Reservar con antelación mediante plataformas online especializadas, agencias locales o a través de la naviera asegura disponibilidad, especialmente en temporada alta o festivos. Los shuttles compartidos, operados por navieras y operadores turísticos, transportan grupos de viajeros con salidas programadas desde el puerto hacia puntos céntricos de Roma como Termini, el Vaticano o la Plaza Venezia, con tarifas por persona entre quince y veinticinco euros. Ventaja principal: coste inferior al taxi privado; desventaja: horarios fijos y posibles demoras por recogida de otros pasajeros. Esta modalidad resulta ideal para familias con niños pequeños, personas con movilidad reducida, o quienes priorizan comodidad sobre ahorro. Verificar que el conductor disponga de licencia oficial, que el precio acordado incluya peajes y eventuales esperas, y solicitar confirmación por escrito previene malentendidos. Algunos paquetes de crucero, como los de mini crucero Grimaldi, incorporan traslados organizados en el precio global.

Consejos para volver a tiempo al barco y medidas de seguridad

Garantizar el regreso puntual al barco tras una excursión independiente exige disciplina, planificación y medidas preventivas que eviten contratiempos. La regla de oro consiste en calcular siempre un margen de seguridad de una a dos horas antes del horario oficial de salida del crucero, conocido como all aboard time, pues las navieras no esperan a pasajeros retrasados y zarpar sin ellos puede generar gastos elevados en traslados urgentes al siguiente puerto. Anotar el horario exacto de salida, el número de muelle, el nombre del barco y llevar siempre la tarjeta de embarque y un teléfono móvil con batería cargada constituye el kit básico de seguridad. Configurar alarmas recordatorias y consultar aplicaciones de tráfico en tiempo real o el estado del servicio ferroviario antes de iniciar el regreso permite reaccionar ante imprevistos como huelgas de trenes o congestión vial. En caso de contratiempo ineludible, contactar inmediatamente con la naviera o el puerto para informar de la situación; en escenarios extremos, dirigirse al puerto por cuenta propia mediante taxi urgente o transfer privado, aunque ello implique costes adicionales. Las excursiones organizadas por la naviera garantizan el regreso a tiempo (si el grupo se demora, el barco aguarda), por lo cual representan la opción más segura para viajeros aprensivos o sin experiencia en viajes independientes. Llevar copia impresa o digital de billetes de tren, documentos de identidad, seguro de viaje y un pequeño botiquín con medicamentos básicos completa la preparación. Civitavecchia es un puerto seguro, bien señalizado y con personal multilingüe en puntos de información, por lo cual preguntar ante cualquier duda sobre horarios o transporte resulta siempre recomendable.

Embarcarse en un crucero con escala o salida desde Civitavecchia representa mucho más que un simple desplazamiento marítimo: constituye una invitación a fusionar el legado milenario de Roma con la libertad de explorar el Mediterráneo sin renunciar a confort, servicios premium y tarifas ventajosas. Cada itinerario, desde los mini cruceros de fin de semana hasta las travesías de ocho días con múltiples escalas, ofrece una puerta de entrada privilegiada a tesoros culturales, gastronómicos y paisajísticos que han forjado la identidad europea. Planificar con anticipación, seleccionar fórmulas combinadas de estancia y navegación, y aprovechar ofertas exclusivas en plataformas especializadas transforma un proyecto de viaje en una experiencia memorable, equilibrando exploración cultural, descanso a bordo y descubrimiento de nuevos horizontes sin complicaciones logísticas.

Crucero Roma

Los cruceros que incluyen Roma en su itinerario atracan en el puerto de Civitavecchia, situado a unos 80 km al noroeste de la capital italiana. Civitavecchia es el puerto oficial de Roma y está bien conectado con el centro de la ciudad mediante tren regional (45–80 min hasta Termini), traslados privados (1 h–1 h 15 min) y shuttles organizados. Desde allí se puede acceder fácilmente a los principales monumentos (Coliseo, Vaticano, Fontana di Trevi) en excursiones de medio día o día completo.

Desde el puerto de Civitavecchia hay tres opciones principales para llegar a Roma: 1) Tren regional desde la estación de Civitavecchia (10–15 min a pie del puerto) hasta Roma Termini (45–80 min, 5–8 € por trayecto); 2) Traslado privado en taxi o coche con conductor (1 h–1 h 15 min, 100–150 € por vehículo); 3) Shuttle compartido organizado por la naviera u operadores turísticos (15–25 € por persona, horarios fijos). Se recomienda reservar con antelación y calcular margen de seguridad para el regreso.

En una escala de crucero en Roma (6–10 horas) se pueden visitar los monumentos imprescindibles: Coliseo, Foro Romano, Fontana di Trevi, Panteón, Plaza Navona y Plaza de España (recorrido a pie por el centro histórico). Si se dispone de más tiempo, incluir los Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y Basílica de San Pedro. Para escalas cortas, se recomienda priorizar un recorrido panorámico sin entrar a museos; para escalas de día completo, reservar entradas sin colas con antelación para optimizar el tiempo.

Los mejores meses para un crucero por Italia son mayo, junio y septiembre: clima agradable (20–28 °C), menos aglomeraciones que en julio–agosto, y precios moderados. Abril y octubre también son buenas opciones, con temperaturas suaves y tarifas más económicas. Julio y agosto ofrecen el mejor clima para playas, pero los puertos y monumentos están muy concurridos y los precios son más altos. Para quienes buscan ofertas, noviembre–marzo presenta tarifas reducidas, aunque el clima es más fresco y algunos servicios turísticos tienen horarios limitados.

Civitavecchia es principalmente un puerto de tránsito hacia Roma, pero merece una visita breve si se dispone de tiempo extra. Destacan el Forte Michelangelo (fortaleza renacentista diseñada por Miguel Ángel), el casco antiguo con sus callejuelas y el mercado local, y las Terme Taurine (termas romanas a las afueras). Sin embargo, la mayoría de los cruceristas prefieren dedicar el tiempo de escala a visitar Roma, que concentra monumentos de fama mundial a solo 1 hora de distancia.

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